En una familia de ocho hermanos nacida en el interior de Brasil, tres mujeres alcanzaron una edad excepcional. Levita de Deus Nunes tiene 109 años, Zoraide de Deus Mota 104 y Zulina de Deus Nunes 103. Su madre, Jovelina de Deus Nunes, también llegó a los cien años.
Las hermanas nacieron en Cedro de São João, estado de Sergipe, y con los años se instalaron en Río de Janeiro. Sus edades fueron estudiadas por la organización especializada LongeviQuest, que verificó documentos familiares y antecedentes biográficos.
En junio de 2026, Guinness World Records difundió el reconocimiento al trío de hermanas vivas con mayor edad acumulada.
Una infancia con alimentos cultivados por la familia
Durante su niñez, gran parte de la comida provenía del patio y de los animales criados por sus padres. La familia cultivaba frutas, verduras y maíz, y también tenía animales de granja. Zulina recordó especialmente el cuscús elaborado con maíz preparado a mano, un plato asociado a su infancia en Sergipe.
Los descendientes describen una alimentación basada en preparaciones sencillas y con menor presencia de productos industriales que los habituales en la actualidad. También recuerdan una infancia de tareas domésticas y trabajo cotidiano, con responsabilidades que variaban según la edad de cada integrante.
Esa historia alimentaria forma parte de sus recuerdos, pero no permite atribuir los más de cien años de vida a una comida específica. La longevidad depende de múltiples factores, entre ellos la genética, el acceso a cuidados, el ambiente y las condiciones de vida.
Tres trayectorias laborales muy diferentes
Levita se ocupó durante muchos años del hogar y de sus hermanos. Aprendió costura, tejido y bordado desde chica, y más adelante trabajó durante doce años en la televisión brasileña.
En su conversación con LongeviQuest recordó la práctica del punto cruz, que comenzó a aprender cuando tenía siete años.
Zoraide estudió para convertirse en maestra y después se formó como enfermera en Río de Janeiro. Trabajó en hospitales hasta su jubilación y tuvo cinco hijos. Su casa también fue un lugar de apoyo para las hermanas que llegaron a la ciudad desde Sergipe.
Zulina crió a seis hijos y, tras separarse, se trasladó a Río de Janeiro para buscar una nueva etapa laboral.
La costura y otros trabajos manuales fueron parte de sus recursos para mantener a la familia. Zoraide la recibió durante sus primeras semanas de adaptación.
Cómo verificaron la edad de las hermanas
La investigadora Iara Souza, de LongeviQuest, visitó a la familia en mayo de 2026. La revisión incluyó documentos de distintos períodos, como registros de nacimiento, bautismo y matrimonio, además de identificaciones posteriores.
Las tres sumaban 316 años y 302 días en la fecha utilizada para el reconocimiento internacional.
Su madre también había sido centenaria, una circunstancia que vuelve especialmente interesante su historia familiar para la investigación sobre supervivencia a edades avanzadas.