Tras la renuncia de Santiago Peña, el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana se perfila como su sucesor a la presidencia del país, luego de que el Congreso rechazara el pedido de juicio político en su contra.
El vicepresidente del país fue gobernador, diputado y presidente de la Cámara Baja. Su carrera también estuvo marcada por denuncias de presunto nepotismo.
Tras la renuncia de Santiago Peña, el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana se perfila como su sucesor a la presidencia del país, luego de que el Congreso rechazara el pedido de juicio político en su contra.
De aprobarse la renuncia del actual mandatario, Alliana se convertirá en el 53° presidente de Paraguay.
Antes de consolidarse en la gestión pública, Alliana se dedicó a la actividad comercial y tuvo una destacada incursión deportiva, llegando a integrar la selección paraguaya de básquet en 1991.
En el ámbito familiar, está casado desde 2006 con Fabiana María Souto Ortiz, actual diputada nacional, con quien comparte tres de sus cuatro hijos.
Su trayectoria política dio inicio formal en 2006 al postularse a la intendencia de su ciudad natal, Pilar, por la Asociación Nacional Republicana (ANR - Partido Colorado). Aunque no resultó electo en aquella oportunidad, logró proyectar su liderazgo regional y en 2008, a los 33 años, fue elegido gobernador de Ñeembucú, cargo que ejerció hasta 2012/2013.
Años después, asumió como diputado nacional por Ñeembucú para los periodos 2013-2018 y 2018-2023. Durante su labor parlamentaria se convirtió en un engranaje clave de la bancada oficialista, presidiendo la Cámara de Diputados de manera consecutiva en diversos periodos entre 2015 y 2022.
Paralelamente, consolidó un enorme poder interno al asumir en 2015/2016 la presidencia de la Junta de Gobierno de la ANR (Partido Colorado), rol directivo que mantuvo durante dos periodos hasta enero de 2023.
Su crecimiento dentro del partido estuvo fuertemente vinculado al movimiento interno Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes, convirtiéndose en uno de sus dirigentes de mayor confianza y en el articulador político del oficialismo.
En abril de 2023 acompañó a Santiago Peña en la fórmula presidencial, asumiendo como el 34.º vicepresidente de la República el 15 de agosto de 2023.
El funcionario fue señalado por presunto nepotismo debido a la ubicación de diversos allegados y familiares en la estructura estatal. Entre los casos más señalados destaca el de su hija, Montserrat Alliana, contratada en la Cámara de Diputados sin contar con título académico registrado para el puesto de coordinación que ocupaba.
A esto se sumaron las designaciones de su esposa como parlamentaria, su cuñado Rodrigo Daniel Souto Ortiz en la vicepresidencia, y sus primos Ricardo Rodrigo Torres Alliana y Carlos Zarza Alliana en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
Al asumir Alliana la Presidencia de la República, quedará una vacante definitiva en la vicepresidencia. Al encontrarse el mandato en sus últimos dos años de ejercicio (2026-2028), el artículo 234 de la Carta Magna establece que no corresponde convocar a elecciones generales.
En su lugar, será el Congreso Bicameral el encargado de designar por mayoría absoluta (un mínimo de 63 votos sobre 125 miembros) a quien ocupará la Vicepresidencia hasta agosto de 2028.