Durante la madrugada de este jueves, un grupo de delincuentes asaltó el Museo de Villena (MUVI) en Alicante, España, llevándose valiosas piezas arqueológicas.
Los delincuentes se llevaron valiosas piezas arqueológicas valuadas en 5 millones de euros. El robo se habría perpetrado en menos de 5 minutos.
Durante la madrugada de este jueves, un grupo de delincuentes asaltó el Museo de Villena (MUVI) en Alicante, España, llevándose valiosas piezas arqueológicas.
Según informaron medios locales, al menos tres delincuentes encapuchados lograron burlar la seguridad del edificio y sustraer la mayor parte de este patrimonio único de la Edad de Bronce, valuado en aproximadamente 5 millones de euros. Ante estos graves hechos, el ayuntamiento decretó el cierre indefinido del museo mientras la Guardia Civil realiza las investigaciones correspondientes.
Fuentes policiales señalaron que la primera alarma saltó a las 5:16 en un polideportivo situado a dos kilómetros del museo. Apenas unos minutos después, a las 5:23 se activó el sistema de alarma del propio museo.
Cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron al lugar a las 5:30, se encontraron con una de las ventanas de la fachada de la calle Madrid totalmente destruida.
Para ese momento, los ladrones ya habían huido del lugar con las reliquias. Poco después, un conductor en la autovía A-31 alertó a la policía sobre dos vehículos sospechosos que circulaban a gran velocidad con dirección a Alicante o Madrid.
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, detalló en rueda de prensa que se trató de un robo con perpetrado con extrema rapidez, el cual habría durado entre 3 a 4 minutos.
El Tesoro de Villena, descubierto en 1963 por el arqueólogo José María Soler, está datado en torno al año 1000 a. C. y constaba originalmente de 66 piezas de oro, plata, hierro y ámbar, que sumaban casi 10 kilogramos de metal precioso. Los delincuentes se llevaron casi todo el conjunto, incluyendo una valiosa corona original.
El botín dejado por los asaltantes en su huida es mínimo: según el alcalde, solo se salvaron tres vasijas de plata, un brazalete, adornos del bastón, la arracada y una de las cuatro coronas, la cual aparentemente se les cayó durante la fuga.
Actualmente, la principal preocupación de los investigadores de la Comandancia de Alicante es el destino y posible mercado negro de las extraordinarias piezas sustraídas.