Estados Unidos celebra este martes sus elecciones de medio término, una votación que pondrá a prueba la segunda presidencia de Donald Trump y podría quitarles a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso. En medio del descontento por el aumento del costo de vida y la guerra contra Irán, los demócratas buscan recuperar terreno legislativo y limitar la capacidad del mandatario para avanzar con su programa de gobierno.
Los comicios, conocidos como midterm elections, renuevan los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 escaños del Senado y las gobernaciones de 36 estados. Aunque no se elige presidente, el resultado determinará qué partido tendrá la mayoría en el Congreso durante los próximos dos años.
Con la jornada electoral aún por delante, los datos apuntan a una participación total que podría igualar la de 2018, la más alta desde 1914.
Nunca tantos ciudadanos habían votado de forma anticipada en unos comicios de este tipo: el Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida (UF Election Lab), la fuente de referencia en materia de participación electoral en el país, registró al 1 de noviembre un total de 53.277.249 sufragios emitidos por esa vía.
Capitolio, sede de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, en Washington
EFE
Los demócratas aspiran a recuperar la Cámara de Representantes y también cuentan con posibilidades de conquistar el Senado. Una victoria en cualquiera de los dos cuerpos legislativos modificaría el escenario político para Trump, que hasta ahora contó con el respaldo de las mayorías republicanas para impulsar sus iniciativas.
Una derrota oficialista en la Cámara Baja permitiría a la oposición bloquear proyectos de ley y poner en marcha investigaciones parlamentarias sobre la administración. Si además pierde el Senado, el presidente enfrentaría mayores dificultades para conseguir la aprobación de jueces de la Corte Suprema y otros altos funcionarios federales.
Sin embargo, una eventual pérdida de las mayorías legislativas no le quitaría a Trump sus atribuciones constitucionales. El mandatario conservará sus facultades presidenciales hasta el final de su mandato, previsto para el 20 de enero de 2029.
Estados clave y disputas que pueden definir el resultado hoy
La competencia electoral se extendió a territorios tradicionalmente conservadores, como Kansas, Texas, Iowa, Ohio y Alaska, donde los demócratas buscan disputar bancas que históricamente estuvieron en manos republicanas.
La oposición también deberá defender sus propios escaños en estados competitivos. Uno de los focos de atención está en Michigan, donde una disputa interna llevó a la congresista Haley Stevens a respaldar al republicano Mike Rogers en lugar del candidato de su partido, Abdul El-Sayed.
Georgia aparece como otro de los territorios centrales de la jornada. Allí cada voto puede resultar decisivo: Trump venció a Kamala Harris en 2024 por unos 115.000 votos, mientras que Joe Biden se impuso en 2020 por una diferencia de apenas 12.000. Tras aquella elección, el republicano intentó impugnar el resultado con denuncias de fraude que no prosperaron.
Elecciones de medio término en Estados Unidos
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El estado representa uno de los ejemplos más claros de la transformación del mapa electoral estadounidense. El crecimiento demográfico y económico de las últimas décadas modificó el perfil de Georgia, que pasó de ser un bastión republicano del sur a convertirse en un territorio competitivo para ambas fuerzas políticas.
En la disputa por el Senado, los demócratas necesitan conservar sus bancas en Georgia y Michigan y arrebatar escaños a los republicanos en otros estados bisagra para alcanzar la mayoría.
La elección de gobernador también concentra atención. Los demócratas buscan que Keisha Lance Bottoms se convierta en la primera mujer y la primera persona afroamericana en ocupar ese cargo en Georgia. Sin embargo, los sondeos muestran una competencia ajustada frente al republicano Rick Jackson.
Los gobernadores también entran en la disputa este martes
Además de la renovación del Congreso, 36 estados elegirán gobernador. Según los pronósticos citados, los demócratas parten como favoritos en 20 de esas contiendas y buscan ampliar su presencia en el mapa político del país. Si se cumplen esas proyecciones, podrían conseguir la mayoría de las gobernaciones por primera vez desde 2010.
Entre los candidatos demócratas que encabezan las preferencias figuran Xavier Becerra en California y Kathy Hochul en Nueva York. Del lado republicano, Greg Abbott aparece al frente en Texas y Byron Donalds en Florida.
Otros cuatro estados presentan competencias especialmente reñidas: Georgia, Nevada y Ohio, actualmente gobernados por republicanos, y Wisconsin, que tiene un mandatario demócrata.
Capitolio, sede de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, en Washington
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En Alaska, el Cook Political Report ubica como favorito al demócrata Jonathan Kreiss-Tomkins. Una eventual victoria representaría el primer triunfo de ese partido en una elección a gobernador en el estado desde 1994.
El resultado de las legislativas también puede influir en el estilo político que adopte Trump durante los dos años restantes de su presidencia. La imposibilidad constitucional de buscar un tercer mandato podría llevarlo a redoblar la confrontación con el Congreso y la oposición si pierde las mayorías republicanas.
En cualquier caso, el presidente mantendrá sus atribuciones ejecutivas hasta enero de 2029, aunque una nueva correlación de fuerzas legislativas podría limitar su margen de acción y aumentar los controles sobre su administración.
Después de las elecciones de medio término también podrían comenzar a perfilarse los nombres de quienes buscarán sucederlo en los comicios presidenciales de 2028. Entre las figuras republicanas que aparecen en el escenario están el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.