14 de septiembre de 2026 - 11:10

En 1983 Atari sepultó 14 camiones con videojuegos en el desierto: 31 años después desenterraron 1.300 cartuchos que se vendieron por miles de dólares

Lo que parecía un simple descarte industrial terminó convertido en uno de los hallazgos más curiosos de la historia de los videojuegos.

En septiembre de 1983, la compañía Atari trasladó 14 camiones cargados con cartuchos de videojuegos y equipos informáticos hasta un vertedero en Alamogordo, Nuevo México, para enterrarlos en secreto. Lo que durante décadas se consideró una leyenda urbana se confirmó en 2014, cuando una excavación arqueológica rescató 1.300 dispositivos sepultados bajo la tierra del desierto.

El origen del traslado masivo se ubicó en la planta de Atari en El Paso, Texas. Aunque voceros corporativos afirmaron entonces que se trataba de componentes defectuosos, los registros revelaron que la fosa recibió millones de devoluciones comerciales de productos totalmente funcionales que la firma ya no podía almacenar.

¿Por qué Atari decidió enterrar los videojuegos en Alamogordo?

El trasfondo comercial de esta decisión respondió a la severa crisis que atravesaba la industria en 1983. Para la temporada navideña previa, el programador Howard Scott Warshaw dispuso de solo cinco semanas y media (en lugar de los seis a nueve meses habituales) para adaptar el filme E.T. el extraterrestre. Aunque Atari requería vender cuatro millones de copias para amortizar la licencia, las ventas fracasaron rotundamente.

El colapso comercial de E.T. saturó los depósitos con devoluciones masivas desde las tiendas minoristas. Ante la incapacidad operativa de reacondicionar el stock excedente y los elevados costos de almacenamiento, la empresa optó por despachar palés enteros hacia Alamogordo, un sitio elegido deliberadamente para evitar el saqueo de recolectores.

Con los años, el episodio mutó en un mito popular que sostenía que la fosa albergaba exclusivamente millones de copias de E.T.. Sin embargo, la intervención arqueológica de abril de 2014, impulsada para un documental con el apoyo de contratistas locales, halló un inventario diverso que incluyó títulos como Pac-Man, Asteroids y Centipede, además de consolas Atari 2600.

¿Cuánto se pagó por los cartuchos de Atari desenterrados?

La extracción de los 1.300 cartuchos transformó desechos comerciales en objetos con contexto arqueológico documentado. En septiembre de 2014, las autoridades de Alamogordo autorizaron la venta pública de 800 unidades. Posteriormente, la Sociedad Histórica del Cuenca de Tularosa subastó un centenar en eBay con certificados de autenticidad.

Entre 2014 y 2015, las subastas en línea generaron 107.930 dólares por la venta de 881 cartuchos. El municipio de Alamogordo percibió unos 65.000 dólares, mientras que una copia individual de E.T. alcanzó el precio récord de 1.535 dólares, consolidando el valor historiográfico de la peor debacle del entretenimiento digital.

LAS MAS LEIDAS