22 de agosto de 2026 - 15:35

El árbol que produce el fruto más grande del mundo: cómo cultivarlo en el jardín

La yaca produce el fruto más grande entre los árboles y puede superar los 20 kilos. Cómo cultivarla en el jardín y qué cuidados necesita para crecer.

La yaca, también conocida como árbol jackfruit, es el fruto que alcanza el mayor tamaño entre los que producen los árboles. Su planta, cuyo nombre científico es Artocarpus heterophyllus, puede alcanzar entre 9 y 21 metros de altura y desarrollar frutos de hasta 35 kilos, aunque algunos ejemplares pueden ser todavía más pesados. Es una especie tropical originaria de India.

Su tamaño no es lo único que llama la atención. Cuando está madura, la pulpa puede comerse fresca o incorporarse a preparaciones dulces, mientras que el fruto verde se utiliza en platos salados. Para tener un ejemplar en casa, hay que prestar atención al clima, el espacio disponible, el riego y el suelo.

Un árbol de gran tamaño y frutos enormes

La yaca es un árbol de follaje perenne que puede crecer varios metros si se lo deja desarrollarse libremente. Una de sus características más particulares es que los frutos aparecen directamente sobre el tronco y las ramas principales.

Tienen una cáscara gruesa cubierta de pequeñas protuberancias y, en su interior, numerosos segmentos de pulpa comestible y semillas.

Las dimensiones de estos frutos son sorprendentes. Suelen medir entre 30 centímetros y casi un metro de largo, con un peso habitual de entre 4,5 y 16 kilos.

Algunos ejemplares pueden alcanzar unos 36 kilos y, en casos excepcionales, llegar a alrededor de 80 kilos. Cuando madura, la pulpa tiene un aroma dulce que puede recordar al banana o al ananá.

Qué necesita para crecer en el jardín

Para desarrollarse correctamente, la yaca necesita sol pleno, temperaturas cálidas y humedad. Se trata de una especie tropical que crece mejor en lugares donde no hay heladas.

Las temperaturas cercanas a los 0 °C pueden dañar sus hojas, mientras que una exposición más intensa al frío puede provocar la muerte del árbol.

El terreno también cumple un papel importante. La planta necesita un suelo con buen drenaje, porque sus raíces no toleran permanecer durante varios días encharcadas.

Al elegir el lugar, conviene pensar en el tamaño que tendrá de adulta y dejar suficiente espacio respecto de construcciones y otros árboles. Sin podas periódicas, puede alcanzar una altura considerable.

Riego: poda y cuidados básicos

Durante los períodos secos, los ejemplares jóvenes necesitan riegos frecuentes para establecerse correctamente. En los árboles adultos, el agua resulta especialmente importante durante la floración y la formación de los frutos. Puede soportar períodos moderados de sequía, pero el exceso de humedad en las raíces puede provocar daños graves.

La poda sirve para controlar el crecimiento y facilitar la cosecha. Si se deja crecer sin intervención, puede convertirse en un árbol demasiado grande para algunos jardines, por lo que mantener una altura manejable puede resultar conveniente.

También es posible obtener nuevos ejemplares mediante semillas, esquejes o injertos. Los árboles nacidos de semillas pueden comenzar a producir frutos aproximadamente entre el tercer y cuarto año.

Una especie tropical que necesita espacio

Antes de plantar una yaca, es importante comprobar que las condiciones del lugar sean adecuadas. Está adaptada principalmente a climas tropicales y subtropicales cálidos, por lo que las regiones con heladas frecuentes no son apropiadas para su cultivo.

Cuando encuentra un ambiente favorable, puede convertirse en una especie productiva y llamativa para el jardín. Un árbol adulto puede producir entre 18 y más de 114 kilos de fruta por temporada, según la variedad, el clima y los cuidados que reciba.

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