Un turista recibió una multa de 5.300 dólares en el archipiélago noruego de Svalbard tras despertar deliberadamente a un oso polar con la sirena de una embarcación. Las autoridades locales determinaron que el uso de una bocina de niebla frente al animal constituyó una perturbación injustificada y perjudicial para una especie protegida.
El incidente ocurrió a inicios de agosto en un remoto fiordo al norte del archipiélago. Una embarcación navegaba por la zona cuando sus ocupantes avistaron a un ejemplar que descansaba sobre la costa ártica. En ese momento, una persona accionó la sirena de niebla, un dispositivo diseñado para emitir tonos graves de advertencia marítima.
¿Por qué le impusieron la multa al turista?
El ruido despertó súbitamente al animal y lo obligó a desplazarse hacia otro sector de la costa. Este cambio de conducta fue monitoreado por las autoridades, quienes concluyeron que la acción no fue accidental. El gobernador Lars Fause señaló que el acto violó la normativa que prohíbe "perturbar, atraer o perseguir innecesariamente a los osos polares".
La sanción impuesta ascendió a 50.000 coronas noruegas, cifra que el responsable aceptó pagar tras la evaluación oficial del caso el pasado 14 de agosto. Esta protección estricta rige en el territorio desde 1973, cuando la especie obtuvo estatus legal de protección internacional. Actualmente, la legislación prohíbe acercarse a menos de 300 metros de un ejemplar, distancia que se amplía a 500 metros durante la época de apareamiento.
¿Qué costo energético tiene despertar a un oso polar?
La importancia de este castigo reside en la biología de la especie durante el verano boreal. Sin superficies heladas para cazar focas, muchos ejemplares optan por conservar energía mediante largos períodos de descanso. Geoff York, de Polar Bears International, explicó que cualquier alteración externa obliga al oso a gastar calorías que son vitales para atravesar fases de escasez alimentaria.
"Molestar a los osos durante la temporada sin hielo puede afectar su supervivencia y su potencial reproductivo", advirtió York. Según el especialista, el gasto energético adicional carece de justificación cuando el acceso a grasas es limitado. El caso se suma a antecedentes recientes en la región, como la multa de 1.300 dólares impuesta en 2024 a un turista que intentó acercarse a una morsa.