Un hombre que ascendía el monte Fuji abandonó a su hijo de siete años a más de 2.000 metros de altitud para continuar la escalada hasta la cumbre. El menor permaneció solo durante horas en un banco antes de ser detectado por un empleado del parque nacional.
El suceso se desencadenó durante la madrugada del jueves en el monte Fuji, un volcán activo de 3.776 metros que atrae a gran cantidad de excursionistas en su temporada oficial. La familia se ubicaba en la denominada sexta estación, a una altitud de más de 2.000 metros, cuando el niño comenzó a quejarse de manera repetida por el cansancio físico acumulado, negándose finalmente a continuar con el ascenso.
¿Por qué el padre dejó solo a su hijo en el monte Fuji?
Ante la negativa del menor, y debido a que el hermano mayor ya se había adelantado en el sendero, el progenitor tomó una determinación drástica aproximadamente a las 4:30 de la madrugada. Resolvió suministrarle al niño un refresco y algo de comer consistente en dulces, ordenándole explícitamente que aguardara en un banco hasta su retorno, todo esto sin dejarle dinero para su uso personal.
La previsión original del hombre, según reportó la emisora Asahi, establecía que el niño debía esperar solo durante un lapso de ocho horas en esa estación de la montaña más alta del país. El menor permaneció solo a la intemperie en el paraje montañoso durante varias horas hasta que un empleado del parque nacional advirtió su presencia en soledad.
¿Cómo intervino la policía en el monte Fuji?
El trabajador procedió a retirar al niño del banco y lo trasladó en primera instancia hacia una de las estaciones de montaña, desde donde dio aviso inmediato a los agentes policiales del sector. Los oficiales iniciaron una búsqueda que culminó en la octava estación del trayecto, localizando al excursionista a tres horas de distancia a pie del punto donde había quedado su hijo.
Los agentes de seguridad ordenaron al progenitor descender de inmediato para reencontrarse con el menor y proceder a su entrega formal. Luego de la reunificación de los familiares, la policía le aplicó una amonestación formal al padre, quien ofreció disculpas públicas y admitió ante los oficiales, según el reporte de Japan Today, haber tomado una "decisión precipitada" en la montaña.