Valentín, el hijo de Lourdes Sánchez y Pablo “Chato” Prada, asiste a un colegio privado de Buenos Aires que tiene algunas características que lo distinguen de la escolaridad tradicional: la jornada completa es obligatoria, la formación es bilingüe y en secundaria se puede elegir entre tres grandes orientaciones académicas.
La institución posee sedes tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la zona norte del conurbano y acompaña a sus estudiantes desde el nivel inicial hasta completar la secundaria.
El inglés no funciona únicamente como una materia separada
Uno de los pilares de la propuesta es la enseñanza bilingüe desde edades tempranas.
Los estudiantes no se limitan a cursar una asignatura de inglés: parte de las materias y actividades se desarrolla en ambos idiomas, con el objetivo de construir un dominio más fluido a lo largo de toda la escolaridad.
La estructura educativa es continua. Inicial, primaria y secundaria forman parte de un mismo recorrido, algo que permite mantener una línea pedagógica sostenida durante diferentes etapas del crecimiento.
Otro elemento particular es el tiempo dentro de la institución. La jornada completa es obligatoria, en lugar de ser una modalidad opcional reservada únicamente para algunas familias o determinados niveles.
Ciencias, economía o comunicación: qué pueden elegir en secundaria
A medida que avanzan en el colegio, los estudiantes cuentan con opciones para orientar parte de sus estudios.
En el nivel secundario aparecen tres áreas mencionadas específicamente: ciencias, economía y comunicación. La elección permite profundizar contenidos según los intereses académicos que comienzan a consolidarse antes de la universidad.
La institución también trabaja con proyectos interdisciplinarios, actividades grupales y herramientas tecnológicas, en una propuesta que busca que el aprendizaje no quede reducido únicamente a clases expositivas y evaluaciones individuales.
El objetivo declarado incluye desarrollar pensamiento crítico y capacidad para trabajar con otras personas, además de los contenidos propios de cada materia.
La formación también pone el foco en valores
La propuesta difundida sobre el colegio de Valentín menciona explícitamente respeto, responsabilidad, solidaridad y compromiso como parte de su formación cotidiana.
Esos principios se trabajan junto con aspectos vinculados con el desarrollo emocional y social de los alumnos, mientras el colegio sostiene una mirada internacional a través del bilingüismo. La institución cuenta, además, con más de cuatro décadas de trayectoria.