El hallazgo apareció cuando Hanitriania Tahiry Argenti volvió a hojear un libro que había adquirido veinte años antes en un mercado de antigüedades de Castagneto Carducci, en la provincia italiana de Livorno. Entre las páginas del ejemplar apareció un documento personal que había permanecido oculto durante décadas.
La carta estaba fechada el 28 de diciembre de 1940 y había sido escrita por una joven llamada Carla Silva a su compañera Andreina. El contenido menciona un internado, las vacaciones de Navidad y distintos lugares de Brianza y Milán.
El objetivo de la profesora es que ese documento vuelva a manos de quienes tengan un vínculo con sus protagonistas.
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La carta permaneció escondida durante décadas
El libro que contenía la carta es un ejemplar de “Opera Omnia” de Horacio, un texto escolar publicado en 1935. Argenti lo había comprado en un mercado de antigüedades de Castagneto Carducci, pero durante aproximadamente veinte años nunca había advertido que entre sus páginas había quedado guardada una correspondencia personal.
El descubrimiento se produjo recientemente, cuando la profesora decidió revisar nuevamente el ejemplar. Al abrirlo encontró la carta manuscrita, fechada el 28 de diciembre de 1940, a las 6 de la tarde. El texto comienza con una referencia a los estudios y luego adquiere un tono mucho más personal.
- «Hora de estudiar», escribió Silva al comienzo de la carta. Poco después relató las dificultades de permanecer en el internado: «No sabes lo que es vivir encerrada (…). Regresé al internado ayer por la mañana, no te imaginas lo melancólica que estoy».
- La joven también encontraba consuelo en la posibilidad de regresar a su casa durante unos días. «Volveré a casa el sábado a las 4 de la mañana y me quedaré hasta el martes por la mañana », escribió.
- La correspondencia continúa con una referencia a las vacaciones navideñas y al deseo de reencontrarse con su amiga: «Siento no haberte visto durante las cortas vacaciones de Navidad, pero espero verte de nuevo la próxima vez».
La carta podría finalmente completar el recorrido que comenzó cuando fue escrita y encontrar a los descendientes de las dos jóvenes.
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Los nombres podrían ayudar a reconstruir una historia
Más allá del contenido personal, el documento incluye nombres y referencias geográficas que podrían servir para identificar a las protagonistas y reconstruir parte de sus vidas. Entre los lugares mencionados aparecen Seregno y Milán, además de referencias vinculadas con Brianza.
La carta resulta especialmente interesante porque permite acercarse a la vida cotidiana de dos jóvenes en 1940 a través de sus propias palabras. Los comentarios sobre el internado, los horarios de regreso a casa y las vacaciones muestran una escena privada que quedó atrapada entre las páginas de un libro escolar.
Para Argenti, el valor del hallazgo no termina en haber encontrado una pieza antigua. La profesora busca ahora localizar a los familiares de Carla Silva o de Andreina para devolverles el documento.
La intención es que la carta pueda regresar a la familia de alguna de las mujeres que aparecen en ella, en lugar de permanecer como una pieza anónima dentro de una colección. «Nos encantaría devolverla a los descendientes o a quienes conocieron a las protagonistas», expresó Argenti.
Una búsqueda que podría devolver la carta a su familia
El descubrimiento convierte un libro comprado en un mercado de antigüedades en una pequeña cápsula del tiempo. Durante décadas, la carta permaneció oculta hasta que una nueva revisión del ejemplar permitió encontrarla.
Ahora, los nombres, lugares y detalles incluidos en el texto podrían ser las pistas necesarias para reconstruir quiénes fueron Carla Silva y Andreina, qué relación tenían y qué ocurrió con sus familias después de aquella correspondencia de 1940.