20 de agosto de 2026 - 23:00

A los 8 años, una nena ya recicló 10.000 envases y convirtió el material en dinero para ayudar a familias con hijos enfermos

Manaia Arbuckle comenzó a juntar botellas y latas en Cairns junto a su mamá. La nena decidió donar la mitad de lo obtenido a una organización.

Con apenas 8 años, Manaia Arbuckle alcanzó los 10.000 envases reciclados mediante Containers for Change, el sistema de devolución de Queensland, Australia. La nena recibe 10 centavos australianos por cada botella o lata elegible y decidió que la mitad del dinero obtenido fuera destinada a Ronald McDonald House, una causa que conocía muy de cerca.

El proyecto comenzó en diciembre de 2024, cuando Manaia y su mamá, Paige, juntaron los primeros envases que tenían en casa. Lo que parecía una actividad familiar pequeña comenzó a crecer después de que publicaran la iniciativa en grupos locales de Cairns y vecinos, restaurantes y comercios empezaran a guardar sus botellas y latas para ella.

Por qué decidió entregar la mitad de lo que recaudaba

Manaia no eligió Ronald McDonald House al azar. Su mejor amiga, Yasmine, había recibido tratamiento por un tumor cerebral, y esa organización había acompañado a la familia durante ese proceso, alojando y asistiendo a familias cuyos hijos necesitan atención médica lejos de sus hogares.

La nena decidió entonces dividir cada devolución: la mitad del reintegro iba para Ronald McDonald House y la otra mitad quedaba como ahorro personal. Su objetivo era juntar dinero para algún día conocer Disneyland, aunque su mamá ya preparaba en secreto una sorpresa y finalmente organizó el viaje.

Como Queensland devuelve AU$0,10 por cada envase aceptado, llegar a 10.000 unidades equivale a AU$1.000 en reintegros. Si se mantuvo el reparto informado durante ese recorrido, aproximadamente AU$500 correspondieron a su fondo solidario, antes de una ayuda adicional que llegó cuando alcanzó el récord.

El envase número 10.000 terminó duplicando la donación

Manaia alcanzó la marca el 23 de mayo de 2025 en Cairns Recycling, en Portsmith. El establecimiento decidió celebrar el logro aportando otros AU$500 directamente a Ronald McDonald House, con lo que igualó el monto que la nena había destinado a la organización.

La escala de la recolección había cambiado considerablemente para entonces. Manaia y su mamá ya realizaban recorridos semanales —y algunas semanas hasta dos veces— por viviendas y negocios de Cairns, retirando bolsas de envases que otras personas habían guardado especialmente para el proyecto.

La propia Paige contó que inicialmente imaginaba que cuatro o cinco personas podrían colaborar, pero la primera publicación consiguió alrededor de una docena de ofrecimientos prácticamente de inmediato. Esa respuesta permitió que una actividad iniciada con los envases de su propia casa llegara a cinco cifras en pocos meses.

Un sistema que transforma cada botella en 10 centavos

Containers for Change funciona en Queensland desde 2018 y permite llevar determinados envases a puntos de devolución para recibir 10 centavos australianos por unidad. El dinero puede conservarse, utilizarse personalmente o destinarse a organizaciones y campañas comunitarias registradas.

Manaia eligió combinar las dos posibilidades: ahorrar para un objetivo propio y, al mismo tiempo, ayudar a una institución vinculada con una experiencia que había atravesado alguien cercano. El resultado fueron 10.000 envases fuera del circuito de residuos y cientos de dólares destinados directamente a una causa solidaria.

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