A 15 años de la muerte del creador de Apple, Steve Jobs, sus cuatro hijos consolidaron trayectorias profesionales independientes y alejadas de la industria informática. Pese a que el magnate acumuló una fortuna superior a 10.500 millones de dólares, la totalidad del patrimonio quedó concentrada en su viuda y en su hija mayor.
La exclusión del resto de los herederos respondió a una convención acordada entre Jobs y su esposa, Laurene Powell, orientada a evitar que los jóvenes dispusieran de liquidez sin haber trabajado. "No me interesa la acumulación de riquezas y mis hijos lo saben", afirmó Powell al diario New York Times, confirmando que dedicará el capital acumulado a proyectos filantrópicos.
¿Qué hacen los hijos de Steve Jobs a 15 años de su muerte?
El único hijo varón, Reed Jobs, de 35 años, obtuvo una maestría en Historia en la Universidad de Stanford antes de volcarse al ámbito sanitario. Impactado por el cáncer de páncreas que acabó con la vida de su padre a los 56 años, dirigió la organización Emerson Collective y fundó en 2023 la firma de capital de riesgo Yosemite. A través de esta plataforma, financia desarrollos de biotecnología e inteligencia artificial para tratamientos oncológicos. "Pensamos que el cáncer pasará de ser una condena a una enfermedad crónica", declaró a Forbes.
En el plano creativo, las dos hijas menores tomaron rumbos propios. Erin Siena Jobs, de 31 años, estudió arquitectura en la Universidad Tulane de Luisiana y mantuvo un perfil privado sin exposición mediática. Por su parte, Eve Jobs, de 28 años, egresó de Stanford en ciencias pero ejerce como modelo para marcas de lujo internacionales y destaca en la equitación profesional, disciplina en la que se casó en 2025 con el jinete olímpico británico Harry Charles.
¿Cuánto heredó Lisa Brennan-Jobs, la hija mayor de Steve Jobs?
El panorama familiar lo completa la primogénita Lisa Brennan-Jobs, de 48 años, fruto de una relación juvenil previa del empresario con Chrisann Brennan. Reconocida legalmente por Jobs recién en 1991, recibió 20 millones de dólares de herencia como compensación por los años de distanciamiento afectivo y falta de manutención. Licenciada en la Universidad de Harvard, Lisa ejerce como periodista y escritora en Manhattan, donde publicó sus memorias enfocadas en los conflictos de su infancia.