Las autoridades iraquíes y estadounidenses buscaban ayer a tres norteamericanos secuestrados en un departamento de la capital de Irak, donde este tipo de delitos son frecuentes.
Las autoridades iraquíes y estadounidenses buscaban ayer a tres norteamericanos secuestrados en un departamento de la capital de Irak, donde este tipo de delitos son frecuentes.
Un portavoz de la seguridad iraquí indicó que habían sido secuestrados en un “departamento sospechoso”, un término que se usa para designar los prostíbulos.
“Tres personas con nacionalidad estadounidense fueron secuestradas cuando estaban en Dura (un barrio de Bagdad), dentro de un apartamento sospechoso”, dijo el portavoz, y explicó que las fuerzas de seguridad han empezado a buscarlos.
Según un coronel de policía que no quiso identificarse, el traductor iraquí que les acompañaba los llevó a un departamento del barrio de Dura donde había “alcohol y mujeres”. Luego un grupo de milicianos atacó el sitio y secuestró a los occidentales.
Los prostíbulos y las tiendas que venden alcohol son con frecuencia el objetivo de las milicias chiítas que combaten al grupo Estado Islámico (EI) en Irak.
“El rapto de tres ciudadanos estadounidenses y previamente el de ciudadanos cataríes demuestra la multiplicación de operaciones de las bandas organizadas en Irak”, reconoció el presidente del parlamento iraquí, Salim al Juburi.
El domingo, el departamento de Estado en Washington había anunciado la desaparición de los estadounidenses en Irak sin indicar las circunstancias o si se trata de militares o de civiles que trabajan para la embajada de Estados Unidos en Bagdad.
“Estamos al tanto de la desaparición en Irak de ciudadanos estadounidenses. Estamos trabajando en total cooperación con las autoridades de Irak para localizarlos y recuperarlos”, dijo el portavoz del departamento de Estado norteamericano John Kirby.
En su lucha contra Estado Islámico, el gobierno de Irak recurrió a las milicias chiítas apoyadas por Irán. Estos grupos, reunidos en una organización llamada Hashed al Shaabi (Movilización Popular), ha tenido un papel clave en la lucha contra los yihadistas.
Sin embargo los milicianos también han sido acusados de ejecuciones sumarias, secuestros y destrucción de la propiedad.
Fuerte presencia de EEUU
Estados Unidos lidera una coalición internacional que bombardea objetivos del EI en Irak y Siria y que también entrena a las fuerzas iraquíes. Washington además ha enviado al país fuerzas especiales para participar en operaciones contra los yihadistas.
Aunque tanto Estados Unidos como las milicias paramilitares chiitas luchan contra el mismo enemigo, sus relaciones son tensas desde que en 2003 se enfrentaron tras la invasión estadounidense de Irak.
El EI también tiene sus propios motivos para secuestrar a estadounidense aunque no está presente en Bagdad.
El mes pasado hombres armados raptaron a 26 cataríes que habían venido al sur de Irak para cazar y de los que todavía se desconoce el paradero. Las milicias chiitas están muy presentes en esa región, a diferencia del EI.
Unos meses antes también había sido secuestrados en Bagdad 18 turcos que fueron liberados más tarde sanos y salvos.
El último secuestro de un estadounidense en Irak tuvo lugar en 2010, cuando Issa T. Salomi, de origen iraquí, desapareció en Bagdad y luego fue liberado por Asaib Ahl al Haq, un grupo chiita que ahora es una de las fuerzas más importantes dentro de Hashed al Shaabi.