5 de noviembre de 2016 - 00:00

Mosca de los frutos: admiten avances para recuperar el status perdido

Lo anticipó la auditoría de FAO, que tras recorrer fincas y la Bioplanta de Santa Rosa, dará un informe. Iscamen recibe $ 16 millones de la Nación para insumos y tecnología en el combate contra la plaga en la provincia.

A dos meses de resignar el status de zona libre de mosca del Mediterráneo, la Provincia busca mejorar las condiciones de control de la plaga y así recuperar la declaración.

Para eso, Iscamen ya se aseguró $ 16 millones del Ministerio de Agroindustria de la Nación para optimizar la bioplanta utilizada en el combate del insecto y, si una auditoría de la FAO  que concluyó, resulta en un informe favorable, antes de fin de año habría novedades.

Una misión de la Agencia Internacional de Energía Atómica, apéndice del organismo de la ONU en materia de control de plagas con sede en Viena (Austria), recorrió fincas con trampeos en Valle de Uco y Sur provincial y también la bioplanta de tratamiento para la esterilización de insectos ubicada en Santa Rosa.

Y si bien el informe final del monitoreo se conocerá recién en noviembre, ya se hizo una devolución preliminar de lo observado a las autoridades del Iscamen y Senasa.

Entre otros aspectos, los expertos Walter Enkerlin, Carlos Cáceres y Pedro Rondón se llevan información que, a priori, puede ser una señal positiva para la pretensión del Gobierno mendocino.

Parte de ella es que recientemente no hubo capturas de insectos en las zonas afectadas.

El resultado es importante, puesto que va a determinar si como productora de frutas de carozo de exportación Mendoza sigue en estado de “suspensión administrativa” del status de libre de Mosca del Mediterráneo o, por el contrario, recupera la declaración perdida. Por lo pronto, las autoridades cruzan los dedos.

Primeras señales

"En principio, se observa  un avance de las acciones de control, que indica que la actividad del programa va en la dirección correcta", anticipó a Los Andes el guatemalteco Rondón, doctor en biología.

Respecto a la infraestructura disponible, Rondón calificó a la Bioplanta creada en 2008 como “moderna y tiene un diseño fantástico”.

Sin embargo, observó que “la producción de insectos necesita revisarse para poner la perspectiva en función de todo el país por capacidad instalada, teniendo en cuenta que puede dar un servicio de mayor envergadura”.

Por su parte, el presidente de Iscamen, Alejandro Molero, sostuvo que “el resultado a campo es fundamental, por eso es tan importante que no haya habido capturas de insectos”.

A criterio del funcionario, la clave es “acatar sugerencias sobre calidad del insumo utilizado en la dieta de la larva, para controlar la cópula y el nivel de vuelos, además de mejorar la infraestructura disponible e incorporar más tecnología para el programa”.

Fondos y horizonte 2020

Tras la partida de la misión internacional, en el organismo de control agropecuario provincial apuran los ajustes. Es que asumen que, si el informe fuera negativo o no del todo favorable, la “suspensión administrativa” puede derivar en la pérdida definitiva, un gran paso atrás que obligará a extremar medidas.

Por caso, protocolos para un mayor control de cosecha y movimiento de cargas a otras zonas como Patagonia, adonde va 75% de la producción local.

Por eso, Iscamen firmó un convenio de asistencia por el cual el Ministerio de Agroindustria le transferirá a más tardar la semana próxima $16 millones, que se suman a otros $ 6 millones del Gobierno provincial.

El objetivo: comprar más insumos, acondicionar la Bioplanta para que produzca más (hoy llega a 270 millones de insectos/semana y su capacidad total es de 500) y pueda liberar hasta 200 moscas esterilizadas cada siete días.

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