Siguiendo una antigua tradición romana de disfrazar a los niños más pequeños para Carnaval, una mamá llevó a su hijo de un año y medio vestido como un pontífice, para que Francisco lo bendijera. El mini Papa se llama Daniele De Sanctis. Llegó en brazos de su madre, Paola Ciabattini, quien logró acercarse al paso de Francisco. Y tuvo su premio: Bergoglio lo vio y lo alzó para darle un beso, mientras el nene lloraba.
