Decenas de miles de venezolanos abarrotaron el jueves el centro de Caracas a gritos de "¡Yo soy Chávez!", el día en que el presidente no pudo asumir su tercer mandato debido a su grave estado de salud, que lo mantiene hospitalizado en La Habana desde hace un mes.
"¡Con (Hugo) Chávez y (Nicolás) Maduro, el pueblo está seguro!", coreaba una marea roja -el color del chavismo-, mientras el vicepresidente y heredero político del presidente, desde lo alto de una tarima, contestaba "¡Uh, ah, Chávez no se va!".
Los presidentes José Mujica de Uruguay, Evo Morales de Bolivia y Daniel Ortega de Nicaragua, entre otros representantes regionales, asistieron frente al Palacio de Miraflores al acto de apoyo al mandatario, que ayer debía asumir ante la Asamblea Nacional tras ser reelecto el 7 de octubre.
Vestido con ropa deportiva roja, el color del chavismo, Maduro recibió también el apoyo de los líderes de la región, acompañado en la tarima principal de su gabinete; el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello; los cancilleres de Ecuador, Ricardo Patiño, y de Argentina, Héctor Timerman, entre otros.
"Nicolás, quiero que sepas que la compañera presidenta Cristina Fernández, el gobierno que ella preside y el pueblo argentino estarán junto a ti durante todos los días que haga falta; hasta el regreso del presidente Hugo Chávez estaremos junto a ti", expresó Timerman.
"Hoy hace 30 días de la operación del presidente Chávez, quien está enfrentando una batalla. Le decimos desde aquí: Comandante, tranquilo, continúe su batalla, que aquí tiene un gobierno bolivariano y un pueblo revolucionario respaldándolo", dijo Maduro en un encendido discurso.
"¡Nos estamos matando de amor por el pueblo, nos estamos matando de lealtad por Chávez!", continuó el vicepresidente, bajo un cielo azul surcado por varios aviones rusos Sukhoi, de la Fuerza Aérea Nacional Bolivariana (FANB).
"¡Nicolás, Nicolás el pueblo está contigo!", saludaban los manifestantes al vicepresidente, designado como su heredero político por Chávez.
El presidente uruguayo, el ex guerrillero Mujica, habló brevemente y dijo: "Hay un hombre que está dando una batalla por la vida, que está en el corazón de ustedes, eso es lo que tiene sentido, pero si mañana no está, unidad, paz y trabajo".
Con un "¡Hasta la vida siempre!", Chávez se despidió hace un mes de los venezolanos al partir a Cuba para operarse por cuarta vez por un cáncer. Desde entonces, el mandatario, que durante 14 años de gobierno tuvo una presencia casi diaria en las pantallas de televisión, no se ha comunicado con el país.
Su estado es "estacionario", luego de sufrir una insuficiencia respiratoria, según el último parte divulgado el lunes por el gobierno.
La mayoría de los manifestantes iban vestidos con gorra y camisetas rojas, en ocasiones cruzada por una banda presidencial de papel con los colores de la bandera venezolana (amarillo, azul y rojo). Subidos en tarimas dispuestas en varias calles adyacentes, animadores y bandas de músicos arengaban a la fervorosa multitud.
El acto transcurría en un ambiente distendido después de que fuese resuelta una agria controversia constitucional, al fallar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que Chávez no debe ser sustituido y que su gobierno continúa en funciones, lo que fue aceptado por el líder de la oposición, Henrique Capriles.
Chávez cuenta con un permiso de la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, para ausentarse del país "todo el tiempo que necesite para atender su enfermedad". Y el TSJ rechazó que hubiese que declarar la "falta temporal" del presidente -como reclamaba la oposición-, que puede extenderse hasta seis meses y conducir a nuevas elecciones.