Eliminación de las retenciones: La vitivinicultura sumaría unos U$S 50 millones
Si se quitan los derechos de exportación, tal lo propuesto en campaña, la industria lograría generar 5% más de rentabilidad en sus exportaciones. Entidades gremiales afirman que una sola medida no alcanza para superar la crisis del sector.
Eliminación de las retenciones: La vitivinicultura sumaría unos U$S 50 millones
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Unos 50 millones de dólares podría dejar de aportarle al Estado la industria vitivinícola en caso de que el próximo gobierno nacional quite las retenciones a las exportaciones regionales, algo que tanto Mauricio Macri como Daniel Scioli, en campaña, se comprometieron a realizar. Sin embargo, aún cuando varios consideran que traería un alivio, la mejora no solucionaría los problemas de competitividad del sector y reclaman medidas macro.
Según datos provistos por Coviar, en 2014 en concepto de derechos de exportación -retenciones-, los envíos de vino fraccionado aportaron 38 millones de dólares, las expo de granel unos 3 millones de dólares, mientras que los envíos al exterior de mosto aportaron a las arcas nacionales unos 8 millones dólares. En tanto, en el acumulado enero - julio, el fraccionado aportó 21 millones de dólares, el granel 2 millones y el concentrado 3 millones de dólares.
En el actual régimen de reintegros por exportaciones, la Nación le devuelve al exportador el 6% del valor FOB de la mercancía exportada para vino embotellado y el 5% en caso de que sea vino a granel. Si bien ha pasado por distintos estadios, en promedio, el trámite tiene una demora de seis meses, con períodos en los últimos años que han sido superiores.
Es que además de la disponibilidad de dinero por parte de la Nación, para recibir la orden de pago de este dinero los exportadores deben tener al día todos sus impuestos. No se puede tener ninguna deuda vencida aduanera, impositiva o previsional y se deben ingresar las divisas al país en el plazo establecido.
"Toda eliminación de costos ayuda pero la impresión es que el dólar perdió tanta fuerza, que la ayuda que llega no es tanta como se esperaba, ya que el atraso cambiario es mucho", sostuvo el economista Jorge Day de la Fundación Mediterránea. Para Day la eliminación de las retenciones tiene bajo impacto en la competitividad del vino, por el alza sostenida de los costos en dólares.
“En Argentina entre 2006 y 2015 el aumento de costos en dólares fue del 150%, mientras que en Chile en nueve años el aumento ha sido del 10%. Con este ejemplo queda claro que con sacar las retenciones a la hora de competir con otros países no alcanza”, dijo.
Desde la industria llevan al menos tres años pidiendo la eliminación de las retenciones. Al tiempo que también se ha exigido el pago en término de los reintegros. Es que la quita de este derecho en lo inmediato sumaría 5% más de rentabilidad a la exportación, facilitaría la operatividad aduanera y evitaría desembolsar el dinero antes incluso de cobrar del exterior el beneficio por la venta.
Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, asegura que “aun cuando se eliminen, en lo concreto hay que seguir trabajando y lograr que los pagos de los reintegros de las exportaciones que ya se realizaron se hagan en tiempo y forma. Hoy se paga cuando el gobierno quiere o puede”.
Desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), Carlos Iannizzotto aseguró que no sólo se deben eliminar las retenciones, sino que además se deben aumentar los reintegros, que hoy están en el orden del 6% para fraccionado y del 5% para granel.
“La eliminación de las retenciones para las economías regionales no es suficiente. La vitivinicultura está ligada a la macroeconomía, por lo que la inflación y el atraso cambiario son muy importantes. El segundo tema está vinculado a los fletes. En tercer lugar necesitamos un ajuste en los reintegros. Nosotros creemos que para que la ecuación cierre deberían estar en el orden del 18% al 20%”, dijo Iannizzotto.
Para el dirigente gremial es esencial la compensación del flete y que el precio de los combustibles esté de alguna forma atado al precio del barril de petróleo.
“En el resto de los países con los que competimos, el precio del combustible está relacionado con el precio del barril. Necesitamos el subsidio porque estamos muy lejos de los puertos y además el país tiene reglas que varían. Eso no nos hace previsibles”, agregó.
El responsable de Acovi también pidió la devolución automática del IVA, ya que, según estimó, estos reembolsos se hacen meses después y genera un perjuicio para las bodegas que quieren comercializar en el país.
Desde la Unión Vitivinícola Argentina sostuvieron que una eliminación de las retenciones influiría positivamente en la competitividad del sector pero es complejo medir cuánto, porque depende del tipo de producto que se exporte.
“Obviamente en los productos a granel, vino y mosto, o fraccionados de la base de precios, su influencia es determinante por los acotados márgenes de rentabilidad y por ser productos donde el precio es el valor determinante. Justamente es en este sector de volúmenes donde Argentina perdió presencia y generó parte de la crisis actual tanto en precio como en volumen”, sostuvo Sergio Villanueva, gerente de la entidad.
Agregó: “También es importante para medir su impacto el tipo de cambio que tendrá el país en el futuro ya que este factor potencia o amortigua el efecto de una posible eliminación de retenciones al sector”.
Especulación y devaluación
A la espera de una posible unificación del tipo de cambio que podría llegar con cualquiera de los candidatos a presidente de la Nación, el mercado de traslado del vino en Mendoza ha mostrado el volumen promedio de transacción más bajo de los últimos 34 meses.
Según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, octubre ha sido el mes que menos vinos sin indicación de variedad se transaron en el mercado de traslado. Así las cosas mientras en octubre de 2013 se comercializaron 424.719 hectolitros (hl), en 2014 se vendieron 595.545 hl, mientras que en 2015 solo se logró hacerlo por 312.860 hl.
Desde el comienzo de octubre se esperaba una definición sobre el próximo gobierno nacional; sin embargo, con la decisión en compás de espera, las expectativas del sector han cambiado.
Con este escenario los empresarios están expectantes sobre qué impacto podrá tener la unificación del mercado de cambio, lo que con diferentes matices, según el ganador, tenderá a generar un aumento del tipo de cambio oficial.
Por lo que, según explican, la lógica indica que si no hay apuro financiero es mejor esperar que vender a pérdida. Al tiempo que una posible devaluación acompañada de señales claras que eviten un traslado a precios, podría generar demanda internacional de vino a granel y fraccionado.
Rodrigo González, economista de la Fundación Ideal, estimó que “en líneas generales, este es un comportamiento esperable, pero que es transversal a todos los sectores. El que puede stockear con la idea que a futuro puede vender con un dólar más competitivo lo hace. Ahora la industria vitivinícola también tienen un sobrestock, lo que tiene su peso”.
Para González, no es sencillo encauzar la macro ya que existe una sinergia peligrosa entre devaluación e inflación. “Ahora lo que sí existe son expectativas claras de que al tener una mejora del tipo cambio la competitividad podría incrementarse entre 10% y 30%, lo que supone que la mejora superará la inflación. Lo que hay que tener en cuenta es que estamos hablando de expectativas”.
Sobre lo que sucede en el mercado de traslado existen diferentes apreciaciones, además de las expectativas por lo que el cambio de gobierno pudiera traer en materia económica.
Desde Coviar reconocen que tras un estudio que se dio a conocer en el taller de elaboración, traslado y fraccionamiento que se realizó en el INTA, San Juan, este mercado está mostrando señales de cambio.
Algunas de las conclusiones estimaron que el mercado de traslado va a tender a desaparecer o achicarse como consecuencia del poder financiero que tienen los grandes grupos del sector vitivinícola los cuales compran sólo cuando está a la baja, acumulan stock y termina vendiendo más caro.
Raúl Mercau, quien estuvo al mando del estudio presentado, sostuvo que “hemos observado que en la elaboración y traslado ha existido en los últimos años un crecimiento importante de los stocks por encima de los stocks técnicos. Además se observa que hay una menor cantidad de empresas que concentran la mayoría de las transacciones, por lo tanto es posible que frente a esta situación de incertidumbre haya algún comportamiento especulativo por parte del sector”.
Desde la UVA aseguraron que si se analiza el mercado de traslado de volumen los precios están planchados. “En el de volúmenes los precios están planchados en función de los stocks y es probable que los compradores estén financiados y haciendo las compras necesarias para sus mercados sin cambios futuros y esto dé como consecuencia transacciones de volúmenes únicamente de stocks técnicos”, dijo Villanueva.
Mientras que sobre el mercado de varietales, afirmó que hay otros factores que influyen. “Creemos que hay más de un factor a considerar.
En los varietales de alta gama parece haber un repunte de precios interesante y es posible que haya comenzado alguna especulación entre la demanda y la oferta que lleve a negociaciones que especulen con mejores condiciones o con la próxima cosecha o bien con el mejoramiento futuro del sector exportador. Pero son segmentos de un volumen mas bien acotado”.
Para Pina las bodegas están teniendo el típico comportamiento de un mercado con sobreoferta. “No creo que las bodegas estén a la expectativa, las empresas tienen vino y dentro de 80 días empezamos con la otra vendimia. Las bodegas se están manejando como se maneja un mercado con sobreoferta. Hay poco movimiento y se compra lo indispensable”.
No obstante, el dirigente gremial no descartó que alguien puede estar a la expectativa de lo que suceda con el próximo gobierno.
“Me parece que en general esta situación coincide con una conjunto de factores, todos relacionados con la crisis. Ahora quizás hay alguien con espaldas financieras que pensando en los mercados externos y analizando qué puede pasar con el dólar pueda estar pensando la situación a futuro, pero una bodega en general hoy se rige por el movimiento normal del año”, señalaron desde Bodegas de Argentina.