Matemáticas está escrita llena de símbolos, números y letras, que conforman un lenguaje simbólico, de grafismos que representan ideas. Con esa escritura abstracta, llena de ideas, escribimos nuestras ideas que están expresadas en palabras y redacciones muy estrictamente ajustadas, que dicen exactamente sólo una idea acabada. Esto hace que al hacer matemática, impone leer y escribir con precisión, lectura y redacción comprensiva.
Matemáticas, por sus propiedades, es un sistema en el cual se expresan distintas ideas, sobre un mismo tema. Aplicando exclusivamente propiedades matemáticas demostradas como verdades universales, “sigue pensando” relacionando esas ideas, para llegar a nuevas conclusiones, aunque el tema que intenta desentrañar sea astronomía, economía, física o póker.
Es una ciencia exacta, sus conclusiones son verdaderas y hace hallazgos del futuro. Muestra que existen cosas o resultados que nunca se hubieran hallado.
Podríamos concluir que matemática es una suerte de “soft” que relaciona ideas pensadas en redacciones, expresadas en símbolos y saca conclusiones. Con el colisionador de hadrones (la máquina de Dios) se pudo fotografiar el Bosón de Higgs, que sólo existía en la ecuaciones del físico Higgs. Stephen Hawkings, físico inglés, concluyó: “Se puede seguir confiando en matemáticas como la herramienta de investigación de física”.
O sea, matemática es: una herramienta para pensar nuevas ideas, que la mente humana no sabe pensar por sí misma, o lo facilita. En los colegios debería ser un espacio curricular para enseñar el pensamiento exacto.
Hasta 1985 se enseñaba con teoremas y postulados, cosa que cambió con la reforma educativa de ese año. Se demostraban las propiedades razonándolas y así se aprendía a pensar en términos matemáticos.
Actualmente se enseña en una carilla de un libro, para estudiar de memoria, lo que antes había que estudiar e internalizar en 40 páginas de razonamientos.
Es muy claro que no se enseña para pensarlas sino cuál es la reglita que se aplica, por eso es el fracaso absoluto en los alumnos. Lo más grave es que desde hace 29 años se enseña en los Profesorados de esta manera y se les da el título de profesor, que muy convencidos salen a enseñarla como lo aprendieron en el profesorado.
Los profesores sobresalientes hacen un manejo correcto con la interconexión de ideas abstractas, pero el ser humano piensa en palabras y no en símbolos, por eso los alumnos no entienden.
Es por demás difícil lograr cambiar esta moda de la forma de enseñar como la currícula actual, y más difícil es entender que aun habiendo fracasado el cambio, no se quiera volver al método anterior, que funcionaba, hasta que se invente una nueva y mejor forma de enseñarla, que la equipare en resultados a los del sistema anterior.
Saber matemáticas, es saber demostrar cada propiedad, en términos de la lógica matemática, y aplicarla correctamente. Sólo así se aprende a pensarla y se ejecuta bien.
Roberto Dansey - Docente de Ciencias Exactas - DNI 4.421.694