23 de agosto de 2026 - 09:47

Martín Calzetta, presidente del CEM: "El empresario no vive en una burbuja, debe involucrarse activamente en la sociedad"

El nuevo presidente del Consejo Empresario Mendocino habló sobre el compromiso de largo plazo, los desafíos y las oportunidades del contexto actual.

El Consejo Empresario Mendocino (CEM) no es una entidad gremial empresaria ni representa una actividad general con mirada coyuntural sobre la realidad diaria de sus asociados. En cambio, posee una mirada estructural y de largo plazo en el que –a través de informes y un trabajo conjunto con el sector público- buscar realizar un aporte para los distintos sectores de la economía local.

“Pretendemos producir y difundir información estratégica para que los gobiernos tengan más instrumentos en la toma de decisiones y la sociedad obtenga mayores beneficios”, definió Martín Calzetta, el flamante presidente del CEM. Calzetta viene del área de la Construcción y acaba de asumir la presidencia de este espacio en reemplazo de su tocayo Martín Clément y junto a Federico Ostropolsky como vicepresidente.

En una charla con Los Andes, habló de los desafíos actuales del sector privado así como de sus principales ejes de gestión de cara los dos años en que estará a cargo del CEM. Con esa mirada de largo plazo, el Consejo fue uno de los impulsores del Plan Pilares para desarrollar la minería de manera sustentable, ponerle números a lo que había en la cordillera y conocer a ciencia cierta la reserva de minerales de Mendoza.

“Era importante realizar los estudios, transformar los datos en flujo y visualizar cuánto de Producto Bruto Geográfico hay en la cordillera para organizar la matriz productiva de otra manera, con un plan a 25 años”, destacó Calzetta. Agregó que la minería viene a complementar la caída que tuvo el Oil & Gas.

_¿Cómo llega a la presidencia del CEM?

_Estoy en el Consejo desde 2016 y ha sido una experiencia sumamente enriquecedora, no solo para poder volcar ideas y valores en la sociedad sino porque es un ámbito donde uno realmente puede aportar. Hace dos años acompañé a Martín Clément como vicepresidente y la idea era continuar con líneas de trabajo ya iniciadas. Aunque el CEM nunca ha repetido un presidente desde su fundación y todos han brindado su estilo, la idea es dejar un eje para construir a largo plazo.

_¿Cuáles son las líneas que va a destacar durante estos dos años?

_Nos vamos a enfocar en la competitividad y en las inversiones. En el Consejo Empresario abordamos esto a través de mesas de producción sectoriales con una agenda anual coordinada entre el Gobierno y el CEM a partir de lo que surge en cada Foro de Inversiones. Las inversiones son un tema vertical para nosotros.

Con relación a la competitividad, este año vamos a analizar a los municipios de los que realizamos el último informe sobre el periodo 2011-2020 y ahora estamos por actualizarlo. Ahí hay grandes posibilidades de mejora ya que las municipalidades son la primera ventanilla del empresario y donde se puede avanzar en desburocratización sin impacto fiscal.

_¿Cuáles considera que son los principales obstáculos que enfrentan hoy las empresas con relación a la competitividad?

_La competitividad por sí sola es un concepto abstracto. Dentro de ella podés trabajar en eficiencia empresaria, la disminución de la carga impositiva, aspectos logísticos y mayor productividad. El desafío actual es realizar esa transición desde un contexto en el que la empresa tuvo que desenvolverse hacia uno muy diferente que requiere distintos tipos de acciones. Ya no se trata de buscar solo el mercado interno sino también los externos así como incorporar tecnología e innovación. Temáticas que antes no se evaluaban, hoy son una necesidad.

_Además de los informes económicos, ¿en qué otros aspectos trabaja el CEM?

_Desde el 2014 impulsamos el programa de formación de líderes educativos para capacitar a directores de escuelas secundarias e institutos superiores en conjunto con la DGE. Para nosotros la educación es clave para el largo plazo y llevamos más de 450 directores capacitados. El fin es ofrecerles herramientas de gestión, que aborden el trabajo en equipo y que obtengan una mirada distinta que aporte a su labor.

_¿Cómo evalúa la relación público-privada?

_Hay cuestiones que se empujan desde los dos sectores y son prioridad tanto para el CEM como para el Gobierno. Es bueno complementarse porque el sector público tiene la urgencia diaria y el privado la posibilidad de tomar decisiones de inversión. Siempre es positivo que exista un ámbito a favor del clima de negocios, de la atracción de inversiones, el talento joven y el orden.

Martín Calzetta y Federico Ostropolsky, presidente y vicepresidente del CEM.

Martín Calzetta y Federico Ostropolsky, presidente y vicepresidente del CEM.

Cuando uno se pregunta dónde invertir, siempre prefiere un lugar ordenado y ese es el espíritu del Foro de Inversiones, que en 2027 tendrá su octava edición. El fin es posicionar a Mendoza como destino atractivo para la llegada del capital privado y es mejor porque está coorganizado entre el sector público y el privado.

_ La minería amplía la matriz productiva, pero todavía falta, ¿cómo ve esta situación?

_Sobre la matriz productiva, la ampliación es una realidad y el proceso ya se inició. Los resultados se verán en un plazo de tres a cinco años, pero el camino está marcado. Mendoza está compuesta por diferentes sectores que tienen que revisarse, migrar a otros formatos o reconvertirse: donde antes había un cultivo, hoy puede haber otro. El desafío más importante está en el tiempo o en la brecha que esto se pueda hacer.

_Para esa transición, el crédito es clave, ¿cree que se va a reactivar?

_Respecto al crédito, si la macroeconomía se mantiene ordenada y los incentivos están puestos en el ahorro —lograr que el dinero ingrese al sistema porque hay confianza—, debería dinamizarse. El Gobierno buscará alternativas porque ninguna economía se desarrolla sin crédito. Hay mucho por crecer; culturalmente existió desconfianza y eso hay que reconstruirlo.

_¿Cómo ve el CEM las medidas macroeconómicas y de desregulación?

_Siempre que se simplifique un trámite engorroso es una buena noticia porque evita la pérdida de tiempo y recursos. Las desregulaciones son instrumentos dentro del equilibrio fiscal para alcanzar objetivos como generar más trabajo, previsibilidad y atracción de inversiones. Si se hace bien, se genera un círculo virtuoso; hacerlo por hacerlo no tiene ningún sentido.

_¿Qué oportunidades ve frente al contexto global y nacional?

_Cualquier oportunidad va a estar disponible solo para quien se haya preparado con tiempo. Si no certificás procesos o no pensás en adaptarte, es muy difícil capturarla. Un motor claro para las empresas pueden ser los nuevos mercados a través del acuerdo Mercosur-Unión Europea así como encontrar acuerdos de cooperación para el intercambio de tecnología y el trabajo conjunto. En materia de exportaciones tenemos mucho por hacer ya que la matriz diversificada viene rezagada en el comercio exterior.

_Ante las nuevas demandas laborales, ¿cuál es el rol del empresariado para cerrar la brecha de habilidades y qué hace el CEM al respecto?

_Hoy existe una relación más estrecha entre el mercado laboral y las empresas. Ya no se trata solo de recibir a un profesional con un título sino de buscar capacidades para aprender y reinventarse. El empresario no vive en una burbuja: debe involucrarse activamente porque es el vínculo directo entre el trabajo y la sociedad.

_Dado que es su ámbito de trabajo, ¿cómo está la construcción hoy?

_En el caso de la construcción, hoy está con muy poca obra pública y los precios de la obra privada en dólares aún no terminan de acomodarse, lo que plantea un desafío grande respecto al crédito. Sin embargo, la infraestructura es clave y creo que es el sector que debería dar el salto de estar castigado a mostrar otro panorama. Sin rutas en condiciones, plantas y obras no hay desarrollo minero o petrolero posible. Y esa será inversión directa que ejecutarán las empresas constructoras y para la cual se necesitará más cemento, empleo, etc.

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