Mario Ricardo Ortiz: “Vamos a terminar el año con 30% menos de producción de chivitos”

El productor caprino se mostró intranquilo por el estado de las madres tras la parición de junio. Además resurge la preocupación por los predadores naturales que atacan la hacienda local.

Es productor ganadero en el secano del Noreste mendocino. Como tal, sufre en carne propia los sinsabores de producir en la región de la provincia que ha sido la más castigada por la sequía en los últimos años y, como referente del sector, ya que sigue al frente de la Asociación Ganadera Centro Cuyano de Lavalle, tiene un panorama amplio sobre lo que está pasando en el vasto territorio salpicado por puestos que se pierden entre el monte y la tierra salitrosa.

En diálogo con Los Andes, Mario Ricardo Ortiz dio cuenta de la situación coyuntural de la actividad y no ocultó su preocupación por las dificultades para revertir el proceso de achicamiento que ha experimentado el sector.

-¿Cómo viene el año en materia de producción caprina?

-La parición de marzo-abril anduvo bastante bien, se vendieron los animales y los precios mejoraron un poco si los comparamos con los del año pasado, pero estamos muy preocupados por lo que está ocurriendo en estos meses de invierno. Los chivitos que nacieron en mayo y sobre todo los de junio-julio, no terminan de arrancar. Si bien el pasto está seco y hay comida, el problema es que las cabras dan muy poca leche.

-¿A qué atribuyen el problema?

-No sabemos bien. Por supuesto que el frío hace que disminuya la producción de leche, pero este año ha sido distinto. Como los campos mejoraron bastante por las lluvias, creíamos que íbamos a tener buena producción. Tal vez influya, también, la calidad del agua, porque la que tenemos no es muy buena y eso hace que los animales se “vengan abajo”, al igual que sucede con la producción de vacunos. Lo cierto es que estamos sacando muy pocos chivitos de la parición de invierno.

-¿Están suplementando, para mejorar la alimentación de las madres?

-Es lo que aconsejamos a los productores desde la Asociación. Les pedimos que les den grano a las cabras o algún alimento balanceado para ver si mejora la producción de leche, pero sabemos que no todos pueden hacerlo. Además, no es una práctica habitual entre los productores. Pero si no se suplementa, para fortalecer a la madre, no creo que haya solución. Quizás en la primavera, cuando empiece a “verdear” el campo, si es que llueve, vamos a tener mejor alimento, pero no creo que sea suficiente para que cambie el resultado de este año.

-¿Cuál es la consecuencia de la falta de leche materna?

-Se demora el engorde de los chivitos y pasan a otra categoría. A los 45 días de nacidos, más o menos, esos animales tendrían que ir a faena, con un peso de 5 kilos o 5 kilos y medio. Pero al no estar bien alimentados, porque la leche no es suficiente, mucha gente -apenas han crecido un poco- directamente los larga al campo, y los venderá más adelante, como “guatones”, que son chivos de 3 ó 4 meses, con un peso de 10 a 12 kilos.

-¿Qué proporción de los nacimientos ocurre en invierno?

-Entre el 40% y el 50% de los animales nacen entre junio y julio. El resto, se reparte más o menos entre la primera parición (marzo-abril) y la última del año (octubre-noviembre). Pero lo que falta, no creo que mejore demasiado.

-¿No hacen servicio estacionado, para evitar los nacimientos en épocas de clima riguroso?

-Nosotros lo hemos aconsejado mucho, pero la gente no se acostumbra, ya que encerrar los machos y alimentarlos no es un gasto tan grande comparado con los resultados productivos que se van a lograr. El problema es cuando hay varios puestos cercanos entre sí y no se ponen de acuerdo para estacionar el servicio al mismo tiempo. Entonces, con uno que deje sueltos los castrones, ya no sirve, porque esos reproductores van a servir a las cabras de los demás.

-¿No han terminado de recuperarse de la mortandad que hubo en los últimos años?

-Todavía no. Seguimos con pocos animales porque murieron muchas cabras por las sequías. Hay gente que ha quedado con 50 ó 60 cabras y había llegado a tener 100 ó 120. Ahora son contados los que tienen 120. Además, creo que este año ha bajado el índice de preñez, porque mucha gente se quedó casi sin castrones. Los que quedaron no han alcanzado a cubrir a todas las cabras.

-Entonces, este año la producción ¿terminará siendo bastante más escasa que la del año pasado?

-Sí, bastante menos. Yo calculo que vamos a terminar el año con 30% menos de producción de chivitos que estas últimas temporadas y los últimos años no habían sido tan buenos. La esperanza es que llueva en primavera para que haya más verde en el campo y los chivitos que van a nacer en octubre-noviembre no sufran la falta de leche. Si a eso le sumamos que cada vez tenemos más problemas con los pumas que atacan la hacienda, nos veremos en una encrucijada.

-¿Ha venido aumentando la población de pumas?

-Sí, ha aumentado muchísimo. Toda la zona de La Josefa, por donde usted pase, cruzan los pumas por todos lados. En las reuniones que tenemos con los productores de esa zona, todos comentan el mismo problema.

Integración a paso lento

A esta altura del año, los crianceros de Lavalle han tenido menos ventas que lo que esperaban, y con precios que están un poco por encima de los del año anterior.

“Los chivitos de 5 a 5,5 kilos, nacidos entre marzo y abril, se estuvieron pagando alrededor de 300 pesos en el corral, alrededor de 60 pesos el kilo en el campo”, reveló Mario Ricardo Ortiz, presidente de la Asociación Ganadera Centro Cuyano de Lavalle. El año pasado “habían andado entre $ 250, $ 280 y en algunos casos $ 300”, recordó.

Admitió, por otra parte, que siguen sin regularizar la situación de la Cooperativa "El Relincho", que crearon para gestionar una matrícula que les permita faenar en forma directa y poder pagar un poco más a los productores. Tiene la esperanza de obtenerla antes de que termine el año. 
Por lo pronto, desde la Asociación asisten con créditos blandos a los socios que necesitan algún tipo de equipamiento para su puesto.

Los recursos -que presta la entidad a una tasa del 6% anual- surgen de un fondo rotatorio que en su momento aportó el Gobierno. “No es mucho lo que tenemos -aclaró Ortiz- pero nos sirve para ayudar a la gente que necesita alimento para los animales, o tiene que reparar o reponer una bomba, o un generador para lo que haga falta”.

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