Es productor de aceitunas y elaborador de aceite de oliva y participa en la conducción de Asolmen, la entidad que nuclea a los protagonistas de la actividad en la provincia de Mendoza.
Es productor de aceitunas y elaborador de aceite de oliva y participa en la conducción de Asolmen, la entidad que nuclea a los protagonistas de la actividad en la provincia de Mendoza.
Como empresario y como dirigente sectorial, tiene una visión clara de un negocio que, tras varias temporadas de infortunios, podría tener un respiro este año, porque la mayor disponibilidad de producto local coincide con un contexto internacional menos adverso.
En diálogo con Fincas, Marcos López analizó el panorama sectorial y planteó algunas necesidades puntuales que ayudarían a la industria a aprovechar mejor las oportunidades que parece ofrecer la coyuntura.
-¿Cómo viene la temporada para las aceitunas aceiteras?
-Es un año de buena producción de esas variedades. Además, hubo problemas de tamaño y de afectación por granizo en aceitunas de mesa, por lo que una parte importante tendrá por destino la elaboración de aceite.
Pero la mayor dificultad será conseguir financiamiento porque, de alguna manera, se traslada al sector el efecto de la crisis vitivinícola. Es que, parte del producido de la venta de uvas y vinos normalmente contribuye a financiar la cosecha de aceitunas y este año esa plata no está.
-Pero está la línea de Cosecha y Acarreo del Fondo para la Transformación.
-Sí, pero no todos están en condiciones de ofrecer las garantías reales que exige la reglamentación. Nosotros proponíamos que se implementara un mecanismo para garantizar esos créditos con el aceite elaborado pero no hemos podido lograrlo.
El producto reúne las condiciones necesarias para armar un sistema de warrant, porque tiene una vida útil muy prolongada y hay capacidad para almacenarlo. Inclusive, a los efectos de la cosecha, es suficiente considerar el valor mínimo estimado para el producto.
-La falta de financiamiento ¿podría dificultar la cosecha, entonces?
-Ése sería el mayor problema pero se presenta otro inconveniente serio y es la escasez de mano de obra. Es el motivo por el cual se ha retrasado también la cosecha de uva y, consecuentemente, la de aceitunas de mesa. Esto hará que se demore también la recolección de la aceituna aceitera. Deberíamos haber empezado ya a cosechar algunas variedades.
En realidad, varias fábricas están empezando a recibir materia prima, pero la cosecha no ha tomado el ritmo que debería tener para esta fecha y seguirá lento, por lo menos hasta principios de mayo. Es que todavía se está cosechando uva y queda algo de aceituna de mesa. Mientras eso ocurra es muy difícil que se pueda arrancar firme con aceituna aceitera.
-¿En qué valores está el costo de cosecha?
- Por la aceituna para conserva se estuvieron pagando valores altos, de entre 20 y 25 pesos la caja de 20 kilos. Normalmente, en el caso de aceituna aceitera -que no requiere el mismo cuidado, porque es un fruto que va a molienda- suele pagarse un poco menos pero quizás sea difícil este año bajar esos costos.
La cosecha mecánica viene avanzando pero muy lentamente. Primero, porque hay pocas máquinas, y segundo, porque no todos los olivares están en condiciones de ser cosechados en forma mecánica.
-¿Cómo está el mercado internacional del aceite de oliva?
-Sigue muy firme. Se mantiene una brecha importante entre oferta y demanda, por la caída de la producción en Europa y eso mantiene firme la demanda y tonificados los precios. España ha tenido -y está teniendo- enormes problemas. De una producción de 1.800.000 toneladas de aceite bajó a 800.000 toneladas.
Si bien venía con stock, se estima que este año habrá un faltante de 800.000 toneladas de aceite de oliva en el mercado internacional. Por eso se han recuperado los precios, que están en el orden de los 3.100 o 3.200 dólares la tonelada. Es un repunte que se hubiera notado más aún, si el euro no se hubiera depreciado frente al dólar.
-¿Hay posibilidades interesantes, entonces, para el aceite argentino?
-Es muy difícil hacer primavera con una golondrina. Hoy, hay circunstancias concretas que permitirían intentar, al menos, recuperar algunos mercados que fuimos perdiendo en los últimos 4 ó 5 años. Claro que, con un solo año de fuerte caída en la producción de Europa, y una recuperación de la producción de Argentina, no será suficiente.
Debería sostenerse en el tiempo esta situación como para recuperar lo perdido pero podría ser un buen punto de partida. Este año podríamos recuperar mercados para el aceite de oliva, pero falta financiamiento.
-Sería una paradoja tener mercados -con buenos precios- y tener producción, pero estar en problemas para cosecharla.
-Vamos a tener problemas para cosechar, pero no creo que quede fruta en las plantas. En todo caso, se va a demorar la cosecha. Es que, este año, el valor del producto puede sustentar un cierto costo financiero. Por eso, también, va a ser razonablemente alto el precio de la materia prima.
Va a fluctuar entre los 30 y los 32 centavos de dólar el kilo de aceituna aceitera (quizás con un máximo de 35 centavos, dependiendo de los rendimientos). No será un precio que le permita respirar holgadamente al productor, pero teniendo en cuenta que hace 4 ó 5 años estaba en el orden de los 20 centavos de dólar por kilo, los valores de este año van a mejorar sustancialmente la situación.