24 de agosto de 2015 - 00:00

Marchas por la campaña “Apestan” terminaron con más de 70 heridos

La crisis de la basura se agravó aún más ayer en Beirut donde nuevamente estallaron enfrentamientos entre la policía y manifestantes, provocando más de 70 heridos y acentuando la presión sobre el gobierno libanés, paralizado por profundas divisiones internas.

Al día siguiente de otros choques que provocaron al menos 16 heridos, se registraron nuevos actos violentos sobre el final de la jornada dominical, cuando una aglomeración de personas denunciaba lo imperioso para que el gobierno encuentre una salida a la crisis de la basura doméstica, que invade las calles desde hace semanas.

Según el secretario general de la Cruz Roja, Georges Kétané, 43 manifestantes tuvieron que ser hospitalizados por principio de asfixia o fracturas. Otros doscientos sufrieron molestias y tuvieron que ser tratados en el luger.

Además, unos 30 miembros de las fuerzas del orden resultaron heridos, uno de gravedad, según las fuentes de seguridad.
Los enfrentamientos continuaban hacia la noche de ayer pero con menor intensidad.

La campaña “Apestan” ha organizado varias manifestaciones en estas últimas semanas para encontrar una solución global al problema de la recogida de basuras.

La crisis estalló a mediados de julio con el cierre por vecinos del vertedero de Naameh, a las afueras de Beirut. Abierto en 1997 con carácter transitorio, el basurero sigue activo 18 años más tarde.

El Parlamento, dividido y paralizado, no ha logrado votar una ley adecuada y el valle de Naameh, que debía tratar dos millones de toneladas ha acabado recibiendo sólo 15 toneladas.

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