Jubilados, pensionados, sindicatos y organizaciones sociales se movilizaron este miércoles -como ya es un clásico en este día de la semana hacia la Legislatura de Mendoza para presentar un petitorio en defensa del régimen de Zona Fría y reclamar una garrafa social accesible.
La convocatoria correspondió a la ronda multisectorial número 127 y tuvo como objetivo solicitar que los legisladores nacionales por Mendoza rechacen el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que modificaría la Ley 27.637.
Desde la Asociación de Jubilados y Pensionados de Mendoza (JUBYPEN), Julio Livellara explicó que la iniciativa busca preservar un beneficio que alcanza a miles de hogares mendocinos. "Vamos a presentar un petitorio a los legisladores provinciales para que a sus colegas nacionales les pidan que no voten a favor de modificar la ley de Zona Fría. La ley nos perjudica a todos los mendocinos, no solo a los adultos mayores", sostuvo.
El proyecto que modifica el régimen de Zona Fría cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y apunta a limitar los subsidios a las áreas de frío extremo, dejando a gran parte de Mendoza fuera de este beneficio tarifario. El departamento de Malargüe se mantendría dentro del esquema de zonas de frío extremo.
El dirigente advirtió además sobre las dificultades que enfrentan muchas familias para calefaccionarse durante el invierno. "Está muy cara la electricidad, muy caro el gas y si sacamos la Zona Fría la gente se caga de frío", afirmó.
Livellara también pidió avanzar con una política que garantice el acceso al gas envasado. "La gente no tiene con qué calentarse. Necesitamos una garrafa social más accesible", señaló.
"Lo que buscamos es que los diputados mendocinos voten en contra de esa ley y que continúe vigente el régimen de Zona Fría, porque nos reduce un 50% el costo del gas", remarcó Livellara.
Además, convocó al resto de la sociedad mendocina a sumarse al reclamo. "Todos estamos teniendo problemas. Tenemos que tener en cuenta que estos sistemas neoliberales lo que hacen es individualizar a las personas, es decir, que cada persona mire por sí misma. Nosotros lo que estamos diciendo es que somos todos una comunidad. La energía es un bien común para todos, tengan o no tengan gas", expresó.
"No es un subsidio"
El secretario gremial de la CGT Mendoza, Rolando Firmani, acompañó la movilización y aseguró que la eliminación del régimen implicaría un fuerte perjuicio para los usuarios de provincias con bajas temperaturas.
Secretario gremial de la CGT Mendoza, Rolando Firmani
El dirigente cuestionó que la Zona Fría sea presentada como un subsidio y remarcó que se trata de un esquema de tarifas diferenciadas financiado por los propios usuarios. "Todos tenemos claro que esto no se trata de un subsidio", sostuvo.
En ese sentido, explicó que el beneficio funciona a partir de un mecanismo de compensación entre consumidores: "La Zona Fría es una tarifa que, entre todos los que la pagan, consigue que quienes más consumen -porque viven en las zonas más frías-, puedan pagar menos. Y lo quieren vender como si fuera un subsidio del Estado nacional o del Estado provincial. Es completamente mentira. No existe ningún subsidio".
Luego agregó que el sistema no implica un aporte económico de los gobiernos ni una pérdida para las empresas. "Hay tarifas diferenciadas y, entre todos los que consumen gas, hacen posible que quienes, por obligación y por el frío que hace en las zonas donde viven, tienen un mayor consumo, puedan pagar menos. Eso se hace entre todos los usuarios. Así que ni pierden las empresas, ni el Estado nacional ni el Estado provincial tienen que poner un peso", afirmó.
Según explicó, el beneficio permite que quienes viven en zonas de mayor consumo por razones climáticas puedan afrontar facturas más bajas mediante un fondo financiado con un recargo incluido en las boletas de gas. "Si quieren quitar este sistema de tarifa diferenciada es pura y exclusivamente por crueldad. No encontramos otro motivo", sostuvo.
Firmani también cuestionó el cambio de postura de algunos legisladores nacionales que años atrás apoyaron la norma. "Nos parece una incoherencia total que los legisladores que votaron para aprobarla hoy voten nuevamente para que esa ley se caiga", expresó.
Reclamo por las garrafas
Otro de los ejes de la protesta fue la situación de quienes no cuentan con gas natural. Firmani aseguró que "hay 500.000 familias en Mendoza que utilizan garrafa" y cuestionó que el programa de garrafa social no alcance a cubrir la demanda.
"La garrafa social, que debería costar 18.000 pesos, no se consigue en ningún lugar. Quien quiere comprar una garrafa tiene que pagar de 35.000 pesos para arriba. Un jubilado necesita tres o cuatro garrafas por mes. Eso significaría 140.000 pesos y un jubilado tiene un ingreso de 400.000", indicó.
De acuerdo con el proyecto de resolución presentado durante la movilización, la Ley 27.637 establece descuentos del 30% y del 50% en las tarifas de gas para las denominadas zonas frías y se financia mediante un fondo específico integrado por un recargo aplicado a las facturas del servicio, sin aportes del Tesoro Nacional.