17 de octubre de 2015 - 00:00

Marcelino Azaguate: siempre en los orígenes

El cantautor presenta en vivo su segundo álbum: “De hierro y barro”. Una antología de sus impresiones sobre su tierra y sus personajes.

Hace un par de años, en un atardecer en un valle escondido cerca de Cafayate, Marcelino Azaguate y unos amigos paseaban junto a un arroyo. 
Atrapados por los claroscuros que cubrían los cardos, sobre la cima de una loma, él vio aparecer primero unas cabras esparcidas y después, bien despacio, se asomó caminando una cholita que venía hilando; acompañada de una jauría de perros.

Para Marcelino aquella secuencia representó la identidad de la mujer americana. Ese paisaje luego tomó forma de párrafos. Polo Martí le compuso las partituras y quedó “Madre y sol”, quizá una de las mejores canciones de “De hierro y barro”, una colección de once pistas inspirada también en experiencias sensoriales, colores, rituales, sonidos y recuerdos.

Como su ópera prima, “Salto al vacío”, el segundo álbum de Azaguate fue dirigido artísticamente por Goy Ogalde y contó con la colaboración de Polo Martí y Raúl Reynoso, Luna Monti, Carolina Peleritti y el jujeño Julio ‘Bicho’ Díaz, como invitados.

El repertorio, registrado con la sonoridad atmosférica de una agrupación de cámara, se presentará esta noche en el Independencia con la misma banda de estudio.

- ¿Cuáles son las diferencias entre el anterior y este álbum?

- El primero podríamos decir que fue bastante tradicional, pero uno no está estático en el hecho de hacer música y se mueve como se mueve lo cultural, porque lo cultural está integrado por personas e ideas, y al fin y al cabo, son las propuestas artísticas lo que de vez en cuando cambian de eje. Hay despegue de lo tradicional pero los orígenes no están perdidos.

- Hay una canción del mismísimo Nolo Tejón...

-  Sí, “Jazmines blancos”. Es una canción que ya había tocado en un homenaje a él en la última Vendimia Federal, con el dúo Tardeagua (Melisa Budini y Seba Narváez). He admirado a Nolo. Lo conocí y tengo muchos recuerdos hermosos de él. Esto fue un tributo a su cancionero. Una manifestación de afecto.

- ¿Cómo fue la selección del repertorio?

- Uno va guardando temas. Es muy difícil al principio elegir. Sin embargo la verdad es que uno siempre se plantea por qué dejé esta u otra canción. Al principio uno tiene dudas, aunque pienso que las seleccionadas quedaron muy bien para definir el concepto del disco.

- ¿Qué tan antiguas son?

- Un par de ellas podrían haberse grabado para el disco anterior, pero en realidad lo que presento hoy está de estreno. Cuando nos juntamos con Marco Di Paolo (dirección musical del álbum), buscamos distintas maneras de musicalizar estas canciones. Por ejemplo, “Caramba los pobres”, puede sonar de lejos como un ritmo peruano; pero en realidad es un aire de cueca.

- ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar otra vez con Goy Ogalde?

- Nos conocemos hace tiempo pero un día que nos cruzamos por la calle y me dijo que quería grabar mi primer disco. A mí de Goy me gustó mucho la fusión del rock con el folclore en cuanto al concepto de alguien que conoce de estos cruces y que tiene habilidad para maniobrar tanto la música del mundo como la cuyana. Esos intercambios me parecieron bien interesantes.

- El cd está tiene un mensaje bipolar: la ciudad y el campo, entre el hierro y el barro. ¿Cómo se fue amalgamando esta idea?

- Pensé en el hierro comparándolo con vivir en la ciudad, en eso de que para sobrevivir necesitás crear una coraza metálica para protegerte. En contrapartida, cuando vas al campo, estás en la naturaleza, la percepción es, obvio, muy distinta.

Es que uno comienza a sentirse parte del paisaje abierto y está relajado y tranquilo.  Es un espacio que te cuida. También el hierro representa el formato de ciudad que vino con la conquista y por otro lado el barro,  un elemento de la tierra que está muy asociado con las identidades de los pueblos originarios.

- ¿Cómo surgió la colaboración con músicos como Raúl Reynoso, Polo Martí, Luna Monti y Carolina Peleritti?

- Mis padres y los de Raúl se conocen hace muchos años y con él estamos unidos por un lazo sanguíneo que es la tonada. Con Raúl nos juntamos a componer y varias de esas canciones están ahora en el disco. Por el lado de Polo, siempre tuvimos ganas de grabar.

También tenemos otras canciones que todavía están guardadas. Y con Carolina, ella primero había incluido en su repertorio una canción mía en la época en que estuve presentándome en Buenos Aires, mientras grababa “Salto al vacío”. Luego la conocí personalmente y la invité después a grabar. Y con Luna cantamos a dúo “El de-sierto”.

- Vos que has ido a tocar varias veces, ¿puede o no haber un movimiento emergente del folclore cuyano en Buenos Aires?

- Creo que sí. Se ha notado un cambio. Nosotros hicimos el 11 de setiembre la presentación de la placa en Capital Federal y la verdad es que nos fue muy bien. Hay que admitir que el acercamiento se ha intensificado más por parte nuestra. Creo que podemos decir que se está armando una vidriera de música cuyana. Pero creo que en el fondo no está la idea de posicionarse, de arraigarse. Para mí está latente la intención de compartir nuestra música lo más importante.

Azaguate va a presentar el disco tal como fue grabado, con el mismo equipo de músicos y se ha pensado dejar los últimos temas para compartirlos con los invitados. Ellos a su vez van a tocar un par de temas de su repertorio. ¡Gran peña de compadres!

Tras docenas de escenarios recorridos, en festivales y encuentros nacionales e internacionales, este tonadero lasherino de sangre huarpe sigue configurándose como uno de los cantautores más atractivos del momento.

La ficha

Presentación "De Hierro y barro", de Marcelino Azaguate.
Día:
hoy, 17 de octubre. Hora: 21.30.
En : Teatro Independencia (Chile y Espejo).
Músicos: Pablo Azaguate, Sebastián Narváez, Llahué Azaguate, Federico Chavero, Flavio Riollo. 
Invitados: Julio Bicho Díaz, Luna Monti, Jorge 'Negro' Valdivia, Melisa Budini, Eliana Appon, Gabriel Narváez.

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