El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó ayer que “se acabaron las manos extendidas y las sonrisas”, así como las divisas, para Fedecámaras, la principal cámara empresarial del país, a la que responsabilizó por “todo el sabotaje y la guerra económica”.
“Vamos a hacer una revolución económica, está escrito en la historia; tenemos la fuerza, el proyecto, queremos y sabemos hacerlo, y tenemos un solo destino: la victoria económica del pueblo sobre la oligarquía y Fedecámaras”, dijo Maduro durante una reunión con funcionarios civiles y militares en Barcelona, capital del estado Anzoátegui.
En el encuentro, transmitido en vivo por la televisora estatal VTV, el mandatario sostuvo que Fedecámaras “es responsable de todo el sabotaje y de la guerra económica” y que esa entidad “está en guerra contra el país, contra el pueblo”.
“Fedecámaras, no hay más dólares para ustedes, son para el pueblo, para la alimentación, para el transporte, para la economía productiva, para los empresarios que quieran trabajar de verdad, los que quieran traer insumos”, agregó Maduro.
“Se acabaron las manos extendidas y las sonrisas a Fedecámaras", advirtió el jefe del Estado que, sin embargo, aclaró: “El que quiera trabajar del sector privado, aquí está mi mano”.
El presidente de Fedecámaras, Jorge Roig, respondió en conferencia de prensa que “Maduro debe alentar la producción y especialmente a las empresas expropiadas, y no someter al escarnio público a los empresarios privados”. El dirigente sostuvo que "”en Venezuela es un delito producir empleos” y “es perseguido el que tiene inventarios”; afirmó que el gobierno usó la “excusa” de “una amenaza internacional para manejar a los que producen empleos”.