Bryce Gowryluk salió a caminar por las montañas de Columbia Británica esperando completar una exigente travesía de unas ocho horas entre Grouse Mountain y Crown Mountain. La jornada terminó de otra manera: atrapado en terreno técnico, tuvo que pedir ayuda y ser evacuado mediante un complejo operativo con helicóptero.
El adolescente, de 16 años, terminó en Widowmaker Arete, una ruta de escalada que no corresponde a un sendero convencional y que incluye paredes donde se necesitan cuerdas y conocimientos específicos.
Cómo terminó fuera de la ruta
Gowryluk había llegado anteriormente a Crown Mountain y practica escalada en interiores, pero nunca había realizado ese recorrido concreto.
Para prepararlo utilizó distintas herramientas digitales, entre ellas AllTrails, Google Maps y Claude, el chatbot de Anthropic.
En declaraciones posteriores explicó que había preparado la salida durante unos tres días, que utilizó Claude principalmente para la lista de equipo y para contrastar información sobre el terreno, y que entró por error en una vía no señalizada que desembocaba en Widowmaker.
El punto donde ya no podía subir ni regresar
El joven terminó al pie de la pared final de la ruta. El terreno era demasiado empinado para continuar y tampoco encontraba una forma segura de retroceder.
Primero contactó a su madre y después llamó a emergencias. North Shore Rescue logró ubicarlo mediante su teléfono, pero el lugar dificultaba acercar directamente el helicóptero a la pared.
Dos rescatistas fueron dejados en una zona superior. Desde allí uno descendió con cuerda hasta el adolescente, lo aseguró y lo desplazó hacia un punto donde finalmente pudo realizarse la extracción aérea.
El operativo terminó unas tres horas después de la llamada de auxilio y Gowryluk salió sin lesiones graves.
La advertencia sigue siendo válida, aunque la causa sea más compleja
El caso se transformó rápidamente en una advertencia sobre utilizar inteligencia artificial para planificar actividades de montaña.
El responsable de búsqueda Paul Markey recordó que un chatbot no conoce físicamente el terreno ni reemplaza mapas oficiales, preparación técnica y experiencia en campo.