"Lo mejor que puede aportar un organismo público como la ONMA es no delinear un coeficiente de argentinidad, no fijarlo, sino indagarlo a través de la elección de su repertorio para que el público lo resuelva. Y saque así sus propias conclusiones”.
"Lo mejor que puede aportar un organismo público como la ONMA es no delinear un coeficiente de argentinidad, no fijarlo, sino indagarlo a través de la elección de su repertorio para que el público lo resuelva. Y saque así sus propias conclusiones”.
Así definió el maestro Gorelik su plan de renovación como director de la Orquesta Nacional de Música Argentina, mejor conocida como la Juan de Dios Filiberto.
Y estas ráfagas de vientos de cambio se han notado ahora desde los primeros conciertos bajo su batuta con el aporte de obras poco transitadas como el "Scherzo sinfónico" de Virtú Maragno y el "Concerto grosso" de José María Castro y el desarrollo más adelante de programas con partituras de dedicadas a Gerardo Gandini (1936-2013) y Juan Carlos Paz (1897-1972).
No sólo con la ampliación de los estilos y el cruce entre compositores se viene definiendo la identidad de esta metamorfosis.
Gorelik también apunta a un plan de desencasillamiento de los géneros y darle mayor reconocimiento a la conocida versatilidad de los músicos que integran la ONMA, adiestrados tanto en la música académica como en la popular.
Para Gorelik, el repertorio de las orquestas nacionales "no debiera ser un acto de melancolía" y apunta a describir el estado de zona de confort que las afecta.
"Un organismo cultural estatal tiene que programar en dos direcciones: hacia la tradición pero al mismo tiempo a las reacciones que esta tradición genera. Ese es el tipo de programación que yo quiero para la ONMA", había afirmado.
- ¿Qué van a interpretar en los dos conciertos?
Luis Gorelik: En la primera fecha (esta noche en Le Parc), traemos un repertorio folclórico y tangos que incluirá un pequeño homenaje al maestro Horacio Salgán e incluirá partituras de Carlos Franzetti, el compositor argentino radicado en Estados Unidos; y el segundo concierto del sábado viene con un programa de tangos más tradicionales, dirigidos por el maestro Oscar De Elía.
- En esta época de cambios de paradigma en la difusión de la música, ¿qué piensa sobre estas transformaciones en el ámbito de las orquestas sinfónicas?
- Creo que son cambios fundamentales. De cara a los 70 años de las principales filarmónicas argentinas, lo primero que deberíamos hacer es legislar una norma que contemple los derechos de los intérpretes relacionándolos con el sonido y la imagen.
Sin duda, los organismos públicos están muy atrasados con respecto a eso. En segundo lugar, trataremos de encontrar todas las posibilidades de llegar a todos los públicos que nos están ofreciendo actualmente los nuevos soportes tecnológicos.
- ¿Hay un proyecto en desarrollo sobre este tema?
- Sin duda. El primer escalón a transitar es sancionar decretos para reconocer a los músicos sobre los derechos que esta exposición mediática generan. Es decir, que les puedan pagar por cada transmisión audiovisual que estén realizando, vía streaming, por ejemplo.
Es como debería ser, ¿no? Por ahora se está trabajando en ese sentido con las autoridades del Ministerio de Cultura de la Nación. Queremos llegar a un resultado que permita la exposición de la orquesta por estas vías digitales y que a su vez esté protegida legalmente.
Este cambio, por ejemplo, también afectará el modo de programar a la orquesta. Recordemos que cada cambio implica una ruptura.
Sucedió con la llegada de la grabación en estudio, con la popularidad de la radio y la televisión. Hoy en día hay que tomar el tema de los dispositivos digitales como otra ruptura con la que debemos generar un cambio de conducta, sobre todo en lo que hace a los organismos institucionales, espacios donde estas transformaciones suelen ser muy lentas.
Todo cambio tecnológico trae aparejado necesariamente un cambio de paradigma. Y por supuesto, el aspecto legal, que tiene que sincronizarse a la par.
Las orquestas argentinas en general no han avanzado mucho sobre este tema. Estamos muy atrás con respecto a otros países.

- ¿En qué actividades has notado estos cambios en otros países?
- En los conciertos didácticos, por ejemplo. He visto programas que se transmiten streaming para plataformas escolares. Sabemos que la experiencia de la sala de conciertos es irreemplazable pero se pueden hacer otras actividades que amplíen la llegada de estos conciertos para audiencias multitudinarias a través de internet.
También se pueden considerar distintos procesamientos creativos durante la interacción con la orquesta. Además, ¿por qué no pensar en componer obras pensadas solamente para la transmisión on line de la música orquestal?
¿Y pensarlas más allá, como obras para una pantalla interactiva en la que el usuario pueda modificar o jugar con lo que está escuchando?
Para nosotros, para mí, para la orquesta, estos cambios se imponen y están en un camino de ida. No tiene vuelta atrás.
- ¿Cómo ves el futuro de la ONMA?
- A pesar de que ya las orquestas van a cumplir 70 años de trayectoria, seguimos trabajando con el mismo paradigma de 1948. La mejor forma de festejar estas siete décadas de vida institucional de estas orquestas nacionales es mirar para atrás, pero al mismo tiempo y sobre todas las cosas, mirar hacia adelante.
Es decir, ponerlos en un lugar: ¿Qué hubiera pasado si estas orquestas se crearan en este tiempo?
¿Ignoraríamos estar conviviendo con estas nuevas tecnologías de difusión digitales?
- Usted afirmó que buscaba ahora encontrar un equilibrio entre la tradición y la innovación en la programación de la orquesta. ¿Ya ha estado trabajando al respecto?
- Desde marzo. Sin duda. Creo que necesariamente deben unirse lo tradicional con lo nuevo. Si pensamos qué es realmente la música argentina entraremos en una discusión constante. ¿Es el folclore? ¿Es lo tradicional?
¿Es lo académico? ¿Qué es más argentino: Roberto Rimoldi Fraga cantando “Argentino hacia la muerte” o Mauricio Kagel?
El platense Luis Gorelik tenía 22 años cuando lo nombraron director titular de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, por lo que su relación con la provincia y sus dos orquestas estatales ha permanecido intacta en los últimos 30 años.
De hecho, en octubre volvió a ser convocado como director invitado de Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyo para el concierto tributo a Tchaikovsky y Oneguin.
Desde 2010 también es director artístico de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos.
La ficha
Conciertos de la ONMA.
Hoy, a las 21, en Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén). Homenaje a Horacio Salgán y Carlos Franzetti, temas folclóricos con arreglos de Popi Spatocco. Dirección: Luis Gorelik. Autores: Eduardo Falú, Jaime Dávalos,
Atahualpa Yupanqui, Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla, Jorge Sosa, Damián Sánchez, Ariel Ramírez, Félix Luna, Mariano Mores, Astor Piazzolla.
Mañana, a las 21, en Teatro Ducal (Lavalle 740, Rivadavia). Concierto de tango, dirigido por Oscar De Lía. Autores:
Gerardo Matos Rodríguez, Astor Piazzolla, Oscar De Elía, Eduardo Arolas, Osvaldo Pugliese, Juan de Dios Filiberto, Rosita Melo, Ángel Villoldo, Aníbal Troilo, Osmar Maderna, Ricardo Domínguez, Mariano Mores.
Ambos conciertos, con entrada libre y gratuita.