18 de febrero de 2017 - 00:00

Lobesia botrana: Senasa advierte sobre el traslado de uva

Desde el organismo nacional solicitaron que para evitar la dispersión de la plaga, las cargas sean tapadas en el trayecto entre la viña y la bodega.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) advirtió que todo movimiento de uva con destino a vinificación, en las provincias de San Juan y Mendoza, debe realizarse con medidas de resguardo hasta su descarga para molienda, es decir, la carga debe circular cubierta con una carpa o malla.

Dichas medidas contribuyen a fortalecer las estrategias de control y evitar la dispersión de la plaga Lobesia botrana, por lo que resulta de vital importancia que tanto productores, transportistas y bodegueros cumplan con estas condiciones en el traslado.

Desde el organismo nacional destacaron que “esta plaga se dispersa a través de los movimientos de uva, los implementos de labranza, de poda, de cosecha, de transporte y de acarreo”.

Agregaron: “Por ello, todo productor ubicado en áreas de cuarentena o contingencia debe cumplir con medidas fitosanitarias tales como utilizar malla o carpas para cubrir las cargas de uva durante su acarreo, el lavado de envases y carpas previo al egreso de establecimientos receptores de uva, y el lavado de la maquinaria agrícola utilizada en los viñedos”.

Lobesia botrana es una polilla cuyo alimento principal es la vid, por este motivo es que se la conoce comúnmente como “la polilla de la vid”.

Produce daños directos provocando importantes pérdidas en los volúmenes de producción y afectando además la calidad de la fruta tanto para consumo en fresco como para vinificación.

Cabe recordar que según datos de la provincia de Mendoza, hay 135 mil hectáreas afectadas. Por lo que en 2016, tras seis años de la aparición de polilla de la vid el Gobierno provincial dio un primer paso en el plan estratégico que se trazó para comenzar a combatir la plaga, que actualmente afecta 135 mil hectáreas cultivadas.

Con los fondos provenientes de Nación, aportes provinciales y de privados se logró cubrir en 2016 una superficie  superior a las 40 mil hectáreas, con la aplicación de feromonas y el uso de agroquímicos.

La técnica de confusión sexual (TCS) se aplicó en 34.570 hectáreas mientras el empleo de pesticidas alcanzaría las 6.000 hectáreas, según las estimaciones oficiales.

Debido a que el presupuesto nacional de $ 50 millones consignado para la compra de feromonas no fue suficiente para cubrir toda la provincia, el objetivo fue focalizar sobre las áreas con mayor presión de plaga, es decir con más de 1.500 detecciones por trampa, mayormente en Maipú, Luján, la zona Este y Tupungato.

A ese importe se le sumó un redireccionamiento de fondos provinciales por $ 8 millones, y el aporte privado, que alcanzó los $ 36 millones, y que fueron incluidos en la licitación.

Para este año, Nación se comprometió a generar un aporte mayor para poder darle cobertura a todas la hectáreas afectadas, y reducir así la incidencia de esta plaga, en la calidad y cantidad de las uvas, que produce la provincia.

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