26 de agosto de 2016 - 00:00

Lenny Niemeyer, “la reina del bikini”

En el marco de las olimpíadas en Río de Janeiro, la diseñadora de trajes de baño fue elegida para vestir a la selección anfitriona.

La idea de la diseñadora fue buscar un diseño textil que reflejara la diversidad natural de Brasil, y eso lo aplicó en las camisas, vestidos y pañuelos de los deportistas, combinándolos con sacos azules y pantalones beige para los hombres, bajo el auspicio de la marca de los grandes almacenes C&A.

A Niemeyer la llaman "la reina brasileña del bikini". Desde que comenzara a diseñar hace 20 años las bikinis a sus amigas en el garaje de su casa, la paulista supo construir todo un imperio. Hoy expandió su marca a todos los continentes, sobre todo luego de que Nicole Kidman vistiera una de sus creaciones en 2007 para la revista Vanity Fair.

“Soy de Sao Paulo, pero me casé con un carioca, así que me fui a vivir a Río de Janeiro, donde se vive en al mar y el bikini es la principal prenda. Partí confeccionando bikinis para mis amigas y otras marcas, pero el éxito fue tal que me impulsó a crear mi propia marca”, recordó la diseñadora, de los años en que con viejos pareos armaba trajes de baño de dos piezas, que ornamentaba con pedazos de huesos de vaca que ella misma cortaba en su casa. "Los estampados eran todos muy parecidos entre ellos, así que dediqué mucho tiempo a la investigación, y luego se me ocurrió colocarles accesorios, lo que sin duda le dio sofisticación a la prenda".

Los lujosos trajes de baño de la marca Lenny son de gran aceptación gracias a los diseños de su propietaria, que entró en la industria porque no encontraba un bikini acorde a su estilo personal. Talentosa arquitecta, comenzó su nueva carrera en la industria de las prendas de baño poco después de llegar a Río de Janeiro desde su Sao Paulo natal, en 1980. Tras su llegada, una de las tareas que se propuso fue encontrar un bikini que encarnase el sensual espíritu local, conocido con el término portugués "carioca". Adquirió entonces una cantidad suficiente de Lycra, hizo un patrón y contrató a una modista para desarrollar el producto final. El resultado fue un bikini que se ajustaba a la imagen carioca de su imaginación. Vendió sus creaciones a algunas de las marcas más respetadas en Brasil.

Tras 10 años diseñando para otras empresas, en 1993 amplió sus instalaciones y abrió su primera tienda en el exclusivo barrio de Ipanema. Las ventas despegaron y pronto amplió sus instalaciones. Utilizó su profesión de arquitecta, convirtiendo un antiguo convertizo en una fábrica. Cuatro años después de comenzar su propia empresa, fue invitada a su primer desfile. Desde entonces, su nombre se asocia a prendas de baño elegantes, de primera categoría. Actualmente cuenta con 18 tiendas en Brasil y sus prendas se exportan a todos los continentes del mundo. Uno de los motivos por los cuales fue la diseñadora para la Olimpíadas Río 2016.

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