14 de octubre de 2012 - 22:59

Leandro Despouy: "La sociedad hizo retroceder la intentona desestabilizadora”

Luego de que su tarea fuera desconocida por el kirchnerismo, el representante radical en el órgano de control nacional logró el aval explícito de diversos sectores y continuará en ese cargo clave.

Después de que el oficialismo tuvo que retroceder en su intento de desplazarlo del máximo organismo de control, la Auditoría General de la Nación (AGN), Leandro Despouy, en entrevista exclusiva con este diario, hizo una evaluación política del hecho: “La oposición comienza a actuar en forma conjunta sobre todos los intentos de desestabilización o alteración del orden institucional. Yo soy apenas el accidente que lo permitió”, aseguró el representante de la Unión Cívica Radical.

-¿Cómo explica su ratificación al frente de la AGN?

-Más que una ratificación, es una rectificación del oficialismo. Ahora acepta mi continuidad iniciada en 2002 y nunca interrumpida. La nota de Domínguez es una retractación de las decisiones y del comportamiento del presidente de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas (Fabián Ríos), que actuaba en nombre del Frente para la Victoria y me había querido quitar del cargo.

La rectificación respondió al repudio generalizado a ese comportamiento. No es casual que el propio presidente de la Cámara haya sido quien cauterizó este incidente, que se estaba propagando hasta a la autoridad federal de la Nación, porque los legisladores oficialistas (en la AGN) estaban haciendo un levantamiento institucional y no sesionaron durante varios días.

Finalmente primó la cordura y la legalidad. No había nada que conceder o cambiar sino que estaba en juego el valor institucional, que es el control de la oposición en la AGN. Ha sido una lección para todos de que no se puede aceptar una destitución o un derrocamiento. Aníbal Fernández fue el único como senador que tuvo cierta racionalidad.

-Usted habla de rectificación, pero Domínguez dijo el viernes que lo que hubo fue una demora institucional de la UCR.

-Supongamos que la hubo, pero hay que entender que el Ejecutivo ha reconocido mis funciones cuando todos los órganos del Estado han sido auditados. Tan es así que qué posibilidades tienen de invalidar sus propios actos con una decisión retroactiva, cuando ellos mismos saben que con su accionar han convalidado mi accionar constitucional.

Es un argumento disparatado decir que recién ahora, con una carta que manda la UCR, se regulariza la situación. Lo único anormal fue el intento de destitución del Frente para la Victoria, que fracasó por la reacción de la oposición, la sociedad civil y la propia UCR en defensa de la democracia.

-Desde la UCR, en febrero, se puso en duda su continuidad.

-El presidente del partido quería consultar a distintos sectores sobre la conveniencia o no de mi continuidad, pero la decisión fue ratificarme y mantenerme en forma indefinida. Al mismo tiempo, darme todo el respaldo. El oficialismo debió haber aprendido esa lección. Por eso la oposición reaccionó de forma unánime para defender el intento destituyente.

-¿Por qué el oficialismo intentó hacerlo en este momento?

- La gente me pregunta por las auditorías que les hemos hecho y que ahora están y tienen una enorme incidencia en el tratamiento judicial de muchas causas, como la situación de Schiavi, Jaime y Cirigliano.

Pero claro, con la interpretación que hizo el oficialismo en la Comisión, quedaba afectada la legalidad de todas esas actuaciones de la AGN. De esas y de otras auditorías que enviamos a la Comisión, que han sido cajoneadas y que sería bueno que tengan su veredicto.

-¿Piensa que hubo razones políticas, más allá de su actuación en la AGN, para intentar desplazarlo?

-Es difícil responder si es por el pasado, el presente o el futuro. En el futuro tenemos informes sobre la pauta oficial, los planes sociales y de viviendas…  Fue tan burdo e intempestivo este desempeño de los miembros de la Comisión que no se puede hacer una interpretación jurídica ni política.

Acá está en juego la credibilidad del organismo, la realización de una radiografía muy categórica de la administración gubernamental.

La actividad intensa de la AGN es lo que dio lugar a este brote de desinstitucionalización. Pero fue la sociedad que me apoyó la que hizo retroceder esa intentona desestabilizadora.

-Otros informes suyos fueron tomados en otro momento por el oficialismo para fundamentar decisiones ejecutivas.

-El presidente Kirchner tomó muchos informes de la AGN para tomar decisiones de gobierno: la rescisión de los contratos de concesión de los ferrocarriles San Martín, Belgrano Sur y Roca; las decisiones realmente transformadoras en el Pami; la rescisión del contrato con Thales Spectrum sobre el manejo del espacio radioeléctrico. Recientemente, Randazzo rescindió el contrato que Schiavi había firmado por el Sube, a partir de un informe nuestro.

Si nuestro trabajo se ha agigantado, ha sido también porque la Sigen (Sindicatura General de la Nación) no actúa. Tendría que ser un organismo de diagnóstico interno, pero no lo es. En varias oportunidades le hemos pedido al Ejecutivo que la agilice. La Sigen tiene falta total de transparencia porque no publica los informes, con lo que se afecta el derecho de los ciudadanos de acceder a la información pública.

-En marzo tuvo el respaldo de dirigentes de oposición cuando presentó un informe y ahora de todo el arco opositor. No es frecuente que suceda algo así en la política. A usted, que también es un dirigente político, ¿le hace alentar expectativas a futuro el consenso que logró?    

-El consenso que logré fue en torno a mi figura como auditor general. Los que me apoyan son personas con enorme trayectoria política y aspiraciones electorales. Sus presencias responden también a un comportamiento democrático. No puedo interpretarlo como la posibilidad de gestar expectativa electoral.

LAS MAS LEIDAS