Médicos de Santiago del Estero le negaron un aborto legal a una nena de 12 años que se quedó embarazada tras una violación en Santiago del Estero.
Médicos de Santiago del Estero le negaron un aborto legal a una nena de 12 años que se quedó embarazada tras una violación en Santiago del Estero.
Una médica de la Unidad Primaria de Atención Sanitaria (UPA) N° 3 de Villa Griselda, en La Banda, mintió sobre el tiempo de gestación que tenía la menor para evitar la ILE.
Según informó Clarín, la nena es cartonera y de acuerdo a la información de su legajo del sistema de protección de niñez, su vida está atravesada por la violencia sexual desde pequeña.
Allí figuran denuncias desde los 3 años, en 2011, y luego en 2013 y 2017, y la mayor parte de su vida la pasó en instituciones alejada de su familia.
En la actualidad vive junto a su mamá, la pareja de ell y sus hermanos de ocho y seis años en una habitación que alquilan en un barrio humilde en las afueras de La Banda.
El pasado 2 de abril María fue a atenderse con dolores abdominales a la Unidad Primaria de Atención Sanitaria (UPA) N° 3, de Villa Griselda, acompañada por su mamá pero fue derivada a otro UPA para realizarse un ecografía.
Tres días después le hicieron el estudio y reveló que tenía 20 semana de embarazo. Ella y su madre regresaron al UPA de Villa Griselda pero según la referente en Salud Sexual y Reproductiva de Santiago del Estero, nunca le brindaron la consejería en derechos sexuales y reproductivos ni le dieron información adecuada y conforme a su autonomía progresiva contemplada en la Convención sobre Derechos del Niño (artículos 3 y 5) y el Código Civil y Comercial de la Nación (artículo 26).
Además, la coordinadora de la UPA, María de los Ángeles Pereyra, demoró casi tres semanas en informar a las autoridades sanitarias de la provincia sobre el embarazo de la menor.
Pese al hecho de que María tiene menos de 13 años y que en esos casos se considera siempre que es producto de violencia sexual.
El informe de Pereyra está fechado el 26 de abril pero llegó al Ministerio de Salud de la provincia dos días después. Allí detalla que a la menor se le constató una gestación de 26 semanas.
Es decir, que dio una edad gestacional mayor a la que realmente tenía. Además, dijo que la nena "refiere haber estado de novia con un joven, y ahora ya no, negando la identidad del mismo".
La médica también indicó una dieta, por antecedente de transgresión alimentaria, y le programó un turno para control obstétrico. Como si se tratara de cualquier mujer embarazada.
No obstante, "ante la irregular situación de una menor embarazada, se dispuso parte a la comisaría del menor y la mujer N° 2".
Cuando el informe ingresó al Ministerio de Salud, teniendo en cuenta la información notificada por la médica Pereyra, se presumió que la niña ya tenía un embarazo avanzado, que entraba en la semana 30 de gestación, lo cual dificultaba la posibilidad de ILE.
Posteriormente, intervino el área de Fortalecimiento Familiar de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia y se decidió derivarla a un hospital de mayor complejidad, el Centro Integral de La Banda para que la atendiera un equipo especializado.
El 7 de mayo cuando la menor fue con su madre a atenderse quedó internada por un día para realizarle los estudios necesarios. Fue entonces cuando descubrieron que, en realidad, cursaba la semana 24 de gestación, distinto a lo que había informado oficialmente la médica que la atendió.
Al día siguiente, la mamá dijo que tenía que regresar a su casa, donde había dejado a sus hijos pequeños, firmó el alta voluntaria y se fueron.
El miércoles 13, una semana atrás, se convocó a un tocoginecólogo especializado de la provincia que dio garantías, siguiendo el protocolo de ILE de Nación, de que se estaba a tiempo para ofrecer la práctica a la niña.
Pero un alto funcionario de Maternidad e Infancia, se echó atrás: alegó que en el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, le dijeron que no era apropiada la práctica.