16 de mayo de 2015 - 00:00

La vida es una peña

El trío Los Chimeno, artífices de una de las peñas más reconocidas del año, compartirán el escenario con visitas de San Juan, Córdoba y el sur mendocino. Ricardo Chimeno, nos da más detalles.

Un señor pasa un vaso lleno de vino, una parejita levanta polvo cuando hacen un zarandeo  junto al escenario. Él o los músicos, ya no con ciertos uniformes gauchescos, están vestidos con jeans y zapatillas y las cuerdas de las guitarras  hacen vibrar a los micrófonos. Los brindis, de uno y otro lado de las tablas, expresan el agradecimiento de un repertorio contagioso, alegre e informal.

Este es el espíritu de la peña, de esta reunión de amigos y camaradas que se encuentran a disfrutar del folclore de una forma frontal y más desinhibida y que de un tiempo a esta parte, como un evento paralelo, se van imponiendo como ingrediente esencial de la programación de los festivales folclóricos más importantes del país.

Las peñas son la antítesis de esa distancia particularmente marcada entre  colosales escenarios y la multitudinaria platea típica de los encuentros de gran tamaño. Y los Chimeno intentarán otra vez colocar en primer plano en la segunda edición de su peña (hoy a las 21, en el estadio cerrado Vicente Polimeni de Las Heras), una idea que no ha dejado de creer y que continúa su escalada de calidad en la lista de invitados.

Es que esta noche, toda una nueva generación de folcloristas en ascenso y consagrados de Mendoza y de varias provincias van a lucir su repertorio: el Dúo Nuevo Cuyo, los sanrafaelinos La Melga,  Los Hermanos Leguizamón, el sanjuanino Nano Rodríguez, los sancarlinos Dejando Huellas  y Abocados y La Callejera, la compañía de música y danza cordobesa del momento.

El trío maipucino, formado por Ricardo y Juan Pío Chimeno y Pablo Calderón, están redondeando nada menos que 18 años de trayectoria. Ellos realmente eran muy pequeños cuando comenzaron a transitar las rutas con su música desde Mendoza a otras provincias, como Salta, Tucumán, Córdoba, Chubut, Buenos Aires y el vecino país de Chile.

En estos últimos años, los Chimeno forman parte del reducido puñado de agrupaciones folclóricas mendocinas que son número puesto año a año en los tres festivales más importantes de Mendoza: el del Chivo en Malargüe, el de la Tonada y el de “Rivadavia canta al país”.

“Hemos aprendido que el público de los festivales está siempre bastante separado de los escenarios. Los primeros asientos están a cuarenta metros de distancia y uno le canta a una masa de 40 mil espectadores. Es genial toda esa tecnología del escenario pero también está buena la oportunidad de hacer un contacto más directo con la gente.  La peña viene del under de los festivales grandes. Y eso nos encanta. Me gusta cuando te pasan la botella cuando te tocás alguna tonadita. Me encanta que no haya vallas, que la música la compartás de una forma de lo más directa”.

“Tocar en peñas es como tocar en el comedor de tu casa”, continuó Ricardo. “Estamos cómodos, con amigos, comiendo  empanadas, probando vinos y se arma un clima familiar que disfrutamos de un lado y otro del escenario. Somos muy familieros. Hacemos esto porque nos encanta. La vida cotidiana para nosotros es como una peña”.

Pero los Chimeno piensan más en grande. El trasfondo de estas reuniones de camaradas es sin duda defender una idea vital, poderosa, ambiciosa, que es la de volver a poner al folclore cuyano en el lugar bien alto que alguna vez tuvo a nivel nacional.

“Durante las primeras peñas en que participamos todo nos resultaba muy novedoso”, recordó  Ricardo. “Pero aparte de lo novedoso, en aquellos tiempos, finales de la década de los 90, siempre había sido un acto para pocas personas, doscientas, como mucho. Éramos los

'Hermanitos Chimeno', el público nos conocía al comienzo por el hecho de vivir con mi viejo y por nuestro esfuerzo por participar en cuanta peña se nos cruzaba”.

Ricardo, como era el mayor de los hermanos, le tocaba encarar las largas filas para anotarse en las peñas de Cosquín, con un casette en mano y sus datos curriculares. Pasaba horas de fila en fila, hasta que algún organizador los llamaba para tocar bien temprano, o bien tarde. El famoso “derecho de piso” para quienes están comenzando.

“Dormíamos en una carpa de algún camping cercano a Cosquín. Nos hacíamos de comer en las churrasqueras pero dormíamos muy poco. Yo tenía 16 años y el más chico, a penas 12”, rememoró Ricardo.

En aquellos años, el grupo circulaba por las rutas nacionales subidos a una camioneta rural Dodge 1500, pero al tiempo la cambiaron por una F100 para terminar comprando hace ocho años un micrito con la intención de ampliar técnicos de sonido y otros asistentes. Con este vehículo visitaron incluso Buenos Aires y Santiago de Chile.

“En estos 18 años, hemos sacado la cuenta que tocamos más de 1600 veces”, enfatizó el líder.

“Esta peña es una forma de devolver tanta generosidad que nos ha dado siempre la gente”.

“En la provincia hace tiempo que formamos parte de la programación anual de los festivales. En Tunuyán ya vamos por los 14 años, en Rivadavia, más de diez y 12  en Malargüe”, numeró Ricardo. “Pero el público que nos resulta siempre algo intimidante es justamente aquel que no tiene mucho que ver con el que va a los festivales. Por ejemplo, el que está en las presentaciones privadas en un acto empresarial o bodeguero. Es un terreno desconocido para nosotros y tenemos que remarla”.

“Al principio nos ofrecían como paquetes en varias empresas de salones de fiesta, en un cumple 15, en algún aniversario de YPF o una boda. Esto sí eran desafíos, pero siempre quisimos ser lo más profesional que podíamos y le pusimos el pecho a la situación”.

Los Chimeno desde el año pasado están grabando un nuevo álbum. La primera parte fue envasada entre noviembre y diciembre y retomarán la etapa final de masterización el mes próximo, en los cordobeses 440 Estudio, por el reconocido ingeniero Sergio “Saba” Chapur y con la dirección artística del Paito Figueroa, figura clave detrás de grabaciones de Los Nocheros, El Chaqueño y Los Carabajal.

Entre las canciones que más cariño expresa este nuevo material están “La cueca de la farra”, “Gatito p' Chacheuta” y “Corazón bonito”, tres de un total de diez que conforman el repertorio.

Los invitados

El dúo Nuevo Cuyo, formado por Guillermo y Gustavo Micieli, es probable que sea el grupo más esencialmente palormeano del momento. Su folclore es simplemente puro, de acordes limpios y voces precisas y preciosas. Cantaron la “Zamba de los adioses” junto a Mercedes Sosa en la colección, ya clásica, “Cantora”.

La Melga, de San Rafael, lleva más de seis años tocando. Vienen participando en varias peñas conocidas en el complejo del festival de Cosquín y en otras provincias. El sexteto ya tiene un disco,  "Comenzando".
Los Hermanos Andrea y Adrian Leguizamón exploran el clasicismo tonadero con un estilo propio, con punteos refinados y juego de voces a la altura del oficio festivalero.

Alejando Rodríguez o mejor conocido como Nano Rodríguez viene de visita de San Juan. Con 20 años de trayectoria, es uno de los intérpretes más reconocidos del folclore en su provincia natal.

De la Villa de San Carlos, participará el sexteto Abocados, una banda joven y amante del folclore con toques modernos formada en 2013 y de rápido crecimiento en el ambiente del Valle de Uco.

De Córdoba nos visitarán La Callejera. Formada en 2003 con nueve integrantes, vienen de ganar el premio “Revelación Jesús María 2014” y este verano el de consagración en Jesús María  y Cosquín. Imperdible.

Ficha

Segunda Peña de Los Chimeno. 
Actuarán: Los Chimeno, Dúo Nuevo Cuyo, La Melga (San Rafael) ,  Los Hermanos Leguizamón, Nano Rodríguez (San Juan), Dejando Huellas (San Carlos); Abocados (San Carlos) y La Callejera (Córdoba). 
Día: hoy.
Hora: 21.
En: Estadio cubierto Vicente Polimeni (Roca y Dr. Moreno,  Las Heras).
Entradas anticipadas: $80. 
Anticipadas en Patricias Mendocinas 1537, de Ciudad.

LAS MAS LEIDAS