7 de marzo de 2016 - 00:00

La UE buscará el apoyo turco para frenar a los migrantes

Intentará presionar hoy en Bruselas al gobierno de Ankara para que ayude a controlar una crisis que pone en riesgo la unidad del bloque.

La Unión Europea (UE) intentará hoy presionar al gobierno de Turquía para que la ayude a frenar la llegada de miles de migrantes y controlar una crisis que está poniendo en peligro la unidad del bloque.

Los 28 se reunirán en Bruselas con el primer ministro turco Ahmet Davutoglu para intentar hacer frente a la llegada masiva de demandantes de asilo, que en 2015 alcanzaron la cifra récord de 1,25 millones.

Davutoglu se desplazó a Bruselas ayer para preparar el encuentro junto a la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, informaron fuentes diplomáticas.

La cumbre, la segunda en menos de cuatro meses, coincide con un clima tenso entre Turquía y la UE, muy crítica con la política represiva del presidente islamoconservador Recep Tayyip Erdogan, como demuestra la reciente intervención de un diario de oposición.

A finales de noviembre, la UE firmó con el gobierno de Ankara un “plan de acción” para detener a los miles de migrantes que salen de las costas turcas en dirección a las islas griegas.

Antes de viajar, el dirigente turco dijo que su país había realizado importantes avances para respetar su parte del plan de acción.

Tras una gira en los Balcanes, Grecia y Turquía, el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk se mostró optimista el viernes y afirmó que existe “un consenso europeo (...) para una estrategia global que, si se pone en marcha de manera leal, puede frenar los flujos”.

Tusk propone aplicar al pie de la letra los acuerdos de libre de circulación de Schengen para que sólo puedan entrar en Grecia las personas que hacen una demanda de asilo.

Esta medida permitiría levantar este mismo año los controles fronterizos decididos unilateralmente por algunos países de la UE -un intento de frenar el avance caótico de los migrantes hacia el norte- y también expulsar a los “migrantes económicos” hacia Turquía, que luego los devolvería a sus países de origen.

Por el momento, la UE quiere convencer a Turquía de que cumpla el acuerdo de noviembre y ponga en marcha en junio un sistema para readmitir en su territorio a los migrantes irregulares.

Como signo de buena voluntad, el gobierno turco ha aceptado readmitir a más de 800 migrantes de origen magrebí que pasaron a Grecia.

Los europeos también quieren que Turquía refuerce la lucha contra los traficantes de personas, con la ayuda de la OTAN.

En Grecia la situación es preocupante: desde que varios países de los Balcanes y de Europa central cerraron sus fronteras, cerca de 32.000 migrantes están bloqueados en el país en condiciones miserables.

Para hacer frente a la situación, la UE ha prometido a Atenas, sumida en una grave crisis económica, una ayuda de 700 millones de euros en los próximos tres años.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras calificó el domingo de “urgencia absoluta” la transferencia de miles de migrantes bloqueados en su territorio hacia otros países de la UE.

Otro trágico naufragio en el Egeo: 25 muertos

Al menos 25 migrantes, incluidos diez niños, murieron ayer al hundirse en el mar Egeo el barco en el que intentaban llegar a Grecia desde Turquía, informó la agencia de prensa oficial Anatolia.

Los guardacostas turcos lograron rescatar a 15 migrantes que se encontraban a bordo de la embarcación, que naufragó frente a las costas de la ciudad turca de Didim. Por el momento se desconoce su nacionalidad.

Los guardacostas, con el apoyo de tres barcos y un helicóptero, seguían buscando desaparecidos, indicó la agencia oficial Anatolia. El naufragio coincide con una cumbre en Bruselas en que la Unión Europea (UE) intentará presionar a Turquía para frenar el flujo migratorio.

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