Los hinchas del fútbol tienen un sentido de pertenencia por sus colores que no hay en otro ámbito. Para ellos la tribuna es su casa y los otros ocupantes de los tablones su familia.
Los hinchas del fútbol tienen un sentido de pertenencia por sus colores que no hay en otro ámbito. Para ellos la tribuna es su casa y los otros ocupantes de los tablones su familia.
Por eso no llama la atención cuando uno encuentra historias como la de Juan Ignacio Vargas, "enfermo por el Tomba" como él se autodenomina, quién publicó en Twitter que regalaba su platea descubierta para el partido del sábado contra Rosario Central porque el viernes estará viajando a Perú para ver al Expreso por Copa Libertadores.
Juani, quién es además el diseñador del club, contó a Los Andes que: “no es la primera vez que lo hago. En lugar de venderla por unos pocos pesos, prefiero regalarla a alguien que la vaya a usar y no tenga la plata para comprarla. La iniciativa de esta accion la encabezó otro gran hincha del Tomba y muy amigo: Lucas Allegui".
De todos los mensaje recibidos, Juani se la reservó al primero que le habló. “Justo es un amigo”, cuenta. Pero en el transcurso de la charla, su amigo también mostró su conciencia solidaria y le avisó que no iba a poder ir. Entonces el afortunado terminó siendo otro fánatico del Expreso que ya había perdido las esperanzas: Juan Pablo Marche.
"A Juani lo conoci porque es el diseñador del Tomba y amo su laburo. El ofreció su entrada porque el sábado no iba a poder estar porque viaja a Perú. Soy hincha de chiquito, a los 10 empecé a ir con un amigo y su viejo. Y a los 12 ya empecé a ir solo. Me tomaba la vieja T azul, porque yo vivo en Las Heras, a veces el 13, los bondis me dejaban en el puente de hierro y de ahí iba caminando al Gambarte", cuenta Juan Pablo.
"De chico lo que más recuerdo es haber ido con Pepe Guisasola y su hijo, que era muy amigo, al partido con San Juan que nos salvamos del descenso con el gol del Cachorro. Y bueno, las alegrías llegaron cuando ya tenía 17, el campeonato a Ben Hur y ya con 18 cumplidos el ascenso con Chicago. Ahora tengo 31. No he podido hacerme socio porque esta complicada la situación económica. Años anteriores fui socio fútbol, pero ahora hace rato que voy cuando puedo", dice el feliz acreedor del ticket.