La OTAN, movilizada en el Egeo contra los traficantes de personas, deberá lidiar con un mar muy disputado entre dos de sus miembros más veteranos, Grecia y Turquía. Las delimitaciones de los espacios marítimos y aéreos respectivos son motivo recurrente de tensión en las relaciones de ambos países, cuya historia es tumultuosa y compleja.
Las islas más orientales de Grecia, como Lesbos, Samos, Kos o Quíos, adonde llegaron desde 2015 cerca de un millón de migrantes y refugiados, están muy cerca de las costas turcas.
La anchura de las aguas territoriales griegas está fijada a 11 km, pero Atenas se reserva el derecho de reivindicar 12, lo que Turquía rechaza porque estima que el mar Egeo se convertiría entonces en un “mar griego”.
En 1996, en este contexto, los dos países casi llegan a la guerra por una disputa en torno a la propiedad de los islotes Imia/Kardak, que los dos países reivindican.
Respecto al espacio aéreo, Grecia reclama 10 millas alrededor de sus costas. Turquía por su parte sólo reconoce 6, y no deja de violar un espacio aéreo que Grecia considera suyo.
La semana pasada, la agencia griega ANA registró unas 20 violaciones del espacio griego por cazas turcos en pocas horas.
A principios de febrero, el avión militar utilizado por el primer ministro Alexis Tsipras para su visita a Irán tuvo que modificar su ruta porque las autoridades turcas rechazaron que el avión cruzara su espacio aéreo para aterrizar en la isla griega de Rodas y abastecerse. Pese a sus diferencias, los dos países, miembros de la OTAN desde 1952, apoyaron la demanda de Alemania para una misión aliada en el Egeo.
“La Unión Europea quería un medio seguro e incontestable para informar a los guardacostas turcos de los movimientos de los traficantes”, explica Angelos Syrigos, profesor de derecho internacional en la universidad Panteios de Atenas.
La agencia europea de vigilancia de las fronteras “Frontex no tiene ninguna autoridad para vigilar las costas turcas”, añade.
Los detalles de la operación serán finalizados “en los próximos días”. Una fuente de la OTAN explicó que “el grupo marítimo permanente de la OTAN número 2, compuesto por cinco navíos -de Alemania, Canadá, Italia, Grecia y Turquía- fue desplegado en las aguas internacionales del mar Egeo” e inició las operaciones de vigilancia.