Naciones Unidas empezó ayer a entregar ayuda humanitaria a miles de civiles asediados en Siria, aprovechando el tercer día de una tregua respetada en líneas generales.
Naciones Unidas empezó ayer a entregar ayuda humanitaria a miles de civiles asediados en Siria, aprovechando el tercer día de una tregua respetada en líneas generales.
El grupo de trabajo ('task force') encargado de vigilar la aplicación de la tregua se reunió esta tarde en Ginebra después de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que lo auspicia, dijera que se mantiene “globalmente”, aunque desde su entrada en vigor el sábado se han observado “algunos incidentes”, que espera “no se multipliquen”.
Francia había pedido una reunión “sin demora” de esta instancia, al trascender informaciones sobre la continuación de ataques aéreos “contra zonas controladas por la oposición moderada”.
Aprovechando esta tregua sin precedentes, diez camiones cargados con mantas, productos de limpieza, jabón, toallitas higiénicas y pañales llegaron ayer a Muadamiyat al Sham, una localidad sitiada por el ejército al suroeste de Damasco.