8 de agosto de 2015 - 00:00

La odisea de los 33 mineros revive en cine

A 5 años del milagroso rescate de Copiapó, visto en directo por 1.200 millones de televidentes, llegó a la pantalla grande “Los 33”, protagonizada por Antonio Banderas. En setiembre se exhibirá en Argentina.

Esta semana Chile recordó con diversos actos el 5º aniversario del derrumbe de la mina San José, donde quedaron atrapados 33 mineros a más de 700 m de profundidad.

El accidente y el milagroso rescate ocurrieron en Copiapó, región de Atacama, pero la tragedia recorrió el país y el mundo, hasta que 70 días después, más de 1.200 millones de televidentes (10 veces más que la transmisión del Súper Bowl de EEUU) vieron, en vivo y directo, regresar a la superficie a Florencio Ávalos, el primero de los obreros que, usando la cápsula Fénix -especialmente construida para este rescate.

Este recuerdo tuvo su epicentro en Santiago. Hubo actos, charlas y la presentación de la película “Los 33”, con una gala al mejor estilo de los premios Oscar, con 150 metros de una alfombra roja desde el hotel Ritz hasta el Teatro Municipal de Las Condes, sobre la avenida Apoquindo, en una de las zonas más exclusivas de la ciudad.

Basada en el libro “En la oscuridad” del escritor estadounidense Héctor Tobar, la película refleja, en algo más de una hora y media, lo ocurrido dentro de la mina. Está focalizada sobre 10 de los 33 sobrevivientes, y en cómo vivieron ese tiempo de espera las madres, esposas e hijos de los atrapados, a los que se sumó todo el pueblo chileno.

Con una transmisión del canal 13, en directo durante 5 horas, hubo presencias políticas, varios de los actores protagonistas del film y también de los mineros, aunque no todos ellos

Las ausencias
Hubo ausencias notorias como la de Juan Carlos Aguilar, disconforme por la venta de los derechos de su nombre e imagen a "perpetuidad" a los productores de la cinta. El precio en ese momento fue de 4 millones de pesos chilenos, pagado en 4 cuotas.

“Esto significa -explicó el hombre en su momento- que nosotros como mineros, perdimos nuestra esencia, el nombre, la imagen, todo eso. Ahora no tenemos nada”.

Sin embargo, la ausencia más significativa fue la de Luis Urzúa (representado en la película por el actor Lou Diamond Phillips), quien, como capataz a la hora del siniestro, fue el último en abandonar la mina para luego fundirse en un abrazo con el ex presidente Piñera. Ayer, optó por no participar de la “fiesta”.

Entre las estrellas de cine se destacó Antonio Banderas, quien se puso en la piel de Mario Sepúlveda, tal vez el minero que más se recuerda y que hoy vive recorriendo el país y América Latina, dando charlas sobre supervivencia.

Para el actor de “El Zorro”, hoy “cuando la gente se mata por nada, esta película busca mostrar sólo el ser humano y la necesidad de éste por sobrevivir”.

También se destacaron y recibieron el aplauso de los miles de fanáticos que se agolparon en el lugar desde la mañana, el actor brasileño Rodrigo Santoro, frente a frente con Laurence Golborne, el ministro que tuvo la responsabilidad del operativo rescate.

Chile tuvo presencia por medio de la actriz Coté de Pablo (residente en los Estados Unidos), que entonó la canción “Gracias a la vida”, un verdadero himno compuesto por Violeta Parra. Por su parte, la mexicana Kate del Castillo representó a una de las esposas, una mujer que no perdió la fe en volver a ver a su hombre.

Sin embargo fue Mario Casas el que acaparó la atención popular. El actor español, protagonista entre otras películas de “Tengo ganas de ti”, encarna al minero Alex Vega, al que consideró como “el más ingenuo, simple y puro de los atrapados”.

También recorrieron la alfombra roja el ex presidente Sebastián Piñera; el mencionado ex ministro Golborne; el ministro de Cultura Ernesto Ottone; el popular animador chileno, responsable de la Teletom, Don Francisco, y el millonario Leonardo Farkas, quien poco tiempo después del rescate donó varios miles de dólares a cada uno de los mineros.

Luego, la continuidad del espectáculo estuvo reservada sólo para los invitados especiales, que pudieron ver “Los 33” en avant premier.

El 5 de agosto de 2010 el mundo despertó con la noticia de que 33 mineros habían quedado sepultados en el corazón de una mina y quien fuera presidente de Chile en esos años tuvo un protagonismo que elevó su popularidad al extremo.

Hoy, Sebastián Piñera que, recientemente desechó toda postulación a La Moneda (sede del gobierno nacional) preparó junto a sus colaboradores un material audiovisual para relatar aquella historia. En un archivo fotográfico, videos y galería de imágenes, se pudo recordar el salvataje de los mineros.

Y así fue posible conocer que en aquellos días, y ante una búsqueda que apuntaba al fracaso, ante la falta de señales de vida de los atrapados, Piñera ordenó levantar una cruz en su memoria, “por si acaso”. Hoy, esa enorme cruz da la bienvenida a los visitantes a la mina (cerrada a la actividad), marcando el lugar en donde los 33 mineros creen que Dios hizo del rescate un verdadero milagro.

Desde el jueves, “Los 33” se exhibe en todos los cines de Chile, aunque la difusión a nivel mundial está prevista recién para noviembre. Sin embargo, por cuestiones de cercanía y marketing, es probable que en Argentina comience a exhibirse en setiembre.

Más allá de los recuerdos, el reconocimiento popular y el glamour del avant premiere, hoy la mayoría de los 33 mineros sigue con las mismas dificultades, más otras que se les sumaron en estos 5 años, lejos de la fama y la riqueza con la que muchos especularon.

La película se filmó en escenarios naturales de Copiapó, pero sin utilizar la mina San José. Algunos escenarios se recrearon en Colombia. El libro que dio origen al film, “En la oscuridad”, fue escrito, en un lapso de 3 años, por el periodista estadounidense Héctor Tobar (premio Pulitzer en 1992).

El popular animador de televisión chileno Don Francisco, cuyo verdadero nombre es Mario Krcutzberger, también participó del film. Hizo un papel de periodista y es el único que habló en español.

De las entrañas de la tierra a la alfombra roja

En la capital chilena, sólo un selecto grupo de invitados especiales pudo presenciar el avant premiere de la película el jueves a la noche. Desde ayer, ya se exhibe en salas comerciales.

Mientras los créditos aparecían al final del film, Alejandro Harriet y sus hijos Diego y Juan comenzaron a aplaudir.

“Estuvo muy buena y es mi película favorita porque se trató de una historia real y fue hecha aquí en Chile”, dijo Diego, de 11 años.

Días antes del estreno a algunos de los mineros y miembros del elenco, que incluye a Antonio Banderas, Juiliette Binoche, al brasileño Rodrigo Santoro, Lou Diamond Phillips y la chilena Coté de Pablo, desfilaron por una alfombra roja en la sala, mientras los admiradores los celebraban.

Los mineros dijeron que sintieron una especie de terremoto cuando hubo un derrumbe sobre ellos el 5 de agosto de 2010, lo que llenó de polvo los corredores más bajos de la mina de cobre y oro. Pasaron horas antes de que el polvo se aplacara y les permitiera ver. Sobre ellos las rocas se movían constantemente amenazándolos con nuevos derrumbes.

Por más de dos semanas nadie en la superficie sabía si habían sobrevivido. Hicieron que sus escasas provisiones de alimentos de emergencia para 48 horas duraran por 17 días, comiendo latas de atún y bebiendo sorbos de leche vencida, mientras un conducto era cavado hasta su refugio que permitió que el mundo supiera que estaban vivos.

El túnel les permitió recibir alimentos y agua mientras los rescatistas hacían un agujero más grande para su salida. Finalmente en las primeras horas del 13 de octubre los mineros fueron levantados uno por uno en una jaula a través de 700 metros de roca.

De vuelta en la superficie fueron recibidos como héroes. Les pagaron viajes a las islas griegas y desfilaron en Disney World.

Pero la fantasía se esfumó cuando regresaron a casa. Muchos se quedaron sin dinero y tuvieron que ir a vivir a los barrios miseria de la ciudad desértica de Copiapó. Algunos comenzaron a tener problemas de salud y psicológicos. Otros cayeron en las drogas y el alcohol. La mayoría dice que no puede dormir en las noches por el recuerdo del accidente.

El derrumbe hizo que la atención se centrara en las condiciones de seguridad de la mina y puso a la industria minera de Chile bajo escrutinio. Pero la investigación sobre el colapso de la mina que atrapó a los hombres por 70 días terminó en 2013 sin que se presentaran cargos contra alguien.

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