Por decisión del Gobierno nacional entró en vigencia un sistema informático centralizado, denominado SIOFrutas -Sistema de Información de Operaciones de Productos Frutícolas-, el cual establece que a partir de ahora se deben registrar todas las operaciones de compraventa de productos y subproductos de frutas destinadas a consumo en fresco, desecadas y/o industrializadas.
Este mecanismo es desarrollado en el ámbito de la Dirección Nacional de Información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Al igual que sus antecesores -SioVinos, SioGranos, SioAlgodón- SioFrutas tiene como objetivo que se corte la brecha entre lo que reciben los productores y lo que pagan los consumidores.
La medida canalizará de manera electrónica toda la información y el control de todas las transacciones incluyendo información sobre especie, variedad, selección, lugar de empaque, grado, tamaño, tipo de envase, cantidad de envases, unidades por envase total, destino y precio según modalidad y plazos de entrega y liquidación.
"Están obligados a declarar todos los operadores que intervengan en la compraventa de fruta, con excepción del productor. La obligación, de acuerdo a lo establecido por la resolución, se limita a la primera venta, es decir la primera operación que se realiza desde que la fruta sale de la finca. Para ello los operadores de fruta deberán inscribirse en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroalimentaria (RUCA), si aún no están registrados", dijo a Los Andes Diego Fernández, Director Nacional de Información y Mercados de la Subsecretaría de Agricultura.
En cada caso se consignará la procedencia del comprador y del vendedor, el precio, el volumen y la forma de pago y contempla venta de esos productos y subproductos, cualquiera sea la modalidad de las transacciones.
Asimismo, SioFrutas funcionará de forma complementaria con el Sistema Integrado de Gestión del Documento de Tránsito Sanitario Vegetal, del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), para verificar e identificar el origen de los productos y su trazabilidad, de acuerdo a cada región del país.
En busca de la transparencia
Según destacaron desde las cámaras empresariales, este tipo de medidas es de gran avance, sobre todo teniendo en cuenta la diferencia que hay entre los que paga un consumidor por los productos agropecuarios y lo que recibe el productor perjudicando a los actores más débiles de la cadena: las familias y las economías regionales.
Juan Riveira, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Fruta en Fresco (Aspeff), se mostró optimista ante dicha reglamentación ya que para el titular de la cámara “todo lo que contribuya a achicar la brecha y solucionar el gravísimo problema de distorsión de precios y mejorar las condiciones de igualdad, bienvenidos sean”.
Estimó además que SioFrutas será importante ya que se podrán blanquear mayor cantidad de operatorias, obligando a presentar la compra y venta en este sistema informático, muchas de las cuales en la actualidad son realizadas de manera informal.
Desde la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza (Cafim), el presidente de la entidad, Raúl Giordano, acentuó que en el caso de ellos, desconocen aún la instrumentación del sistema, ya que el organismo no fue consultado en ningún momento.
Sin embargo opinó que “esperamos que este nuevo sistema no siga controlando a los mismos, sino que encuentre a los infractores que no están registrados”.
Sobre esto último, cabe mencionar que en el caso de la fruta industrializada, las fábricas hoy son controladas por la Dirección de Industrias en donde deben registrar ingresos de fruta de cada productor y su liquidación final, como así también la disposición y los rendimientos de la materia prima utilizada, bajo declaración jurada.
Por su parte, Pablo Vernengo, Director Ejecutivo de Economías Regionales CAME, señaló que éste era un pedido concreto que se venía dando hace tiempo con el objetivo de transparentar la cadena de comercialización. “Como observamos nosotros en los plenarios, además en el estudio que hacemos todos los meses, distintos actores de la cadena se quedan con una mayor e inadecuada renta. En este caso, sólo el productor y el consumidor son los afectados”.
No obstante, añadió que “hasta el momento se desconoce cómo este decreto va a mejorar la rentabilidad del productor, más allá de transparentar el mercado”.
De este modo indicó que lo importante sería que el Estado se metiera en cada una de las cadenas para resolver las problemáticas que tienen, “ya que los actores dominantes atomizan el mercado y los precios bajos, y condiciones inadecuadas de pago como cheques diferidos a 90 o 120 días”, señaló Vernengo.
A quiénes contemplará
Los productos que quedan comprendidos en los términos de la presente medida son todas aquellas frutas destinadas a consumo en fresco, desecadas y/o industrializadas. En base a esto, se incluirá en el Registro Único de operadores de la Cadena Agroalimentaria (RUCA), a los mercados concentradores y a los establecimientos de depósito, empaque, frío, industria y exportación de frutas.
A su vez, las personas físicas y jurídicas que intervengan en las operaciones de compraventa, consignación, cualquiera sea su modalidad y plazos de entrega y liquidación, en las cuales se produce transferencia de titularidad de los productos y subproductos a los que se refiere la presente medida, deberán estar inscriptas en el citado registro en las actividades que al efecto se habiliten en el mismo, con excepción de los productores que vendan su propia producción.
En el caso de las personas que desarrollen actividades de desecado, elaboración de jugos, aceites esenciales, conservas y otros procesos y cuya materia prima sean frutas, también se los incluirá como industria frutícola; a exportador de fruta, a todos aquellos que realicen ventas al exterior de frutas y/o subproductos.
Finalmente, en el caso de los establecimientos mayoristas de frutas frescas, entenderán por tales a los establecimientos dedicados a la manipulación, comercialización, almacenaje, exposición, entrega a cualquier título de frutas y/u hortalizas para su distribución y/o expendio al por mayor.