Un tuareg, líder de un grupo islamista maliense ligado a Al Qaeda, fue llevado ayer ante la Corte Penal Internacional (CPI) en Holanda, acusado de haber participado en 2012 en la destrucción de mausoleos en Tombuctú, en el norte de Mali.
Un tuareg, líder de un grupo islamista maliense ligado a Al Qaeda, fue llevado ayer ante la Corte Penal Internacional (CPI) en Holanda, acusado de haber participado en 2012 en la destrucción de mausoleos en Tombuctú, en el norte de Mali.
Se trata del primer caso relativo a la destrucción de edificios religiosos y monumentos históricos que se presenta ante la CPI.
Además, Ahmad Al Faqi Al Mahdi es el primer sospechoso detenido en el marco de la investigación abierta a principios de 2013 sobre Mali a raíz de las presuntas exacciones cometidas por los grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda que tomaron el control del norte de Mali en marzo-abril de 2012, tras la retirada del ejército frente a una rebelión mayoritariamente tuareg.
Al Faqi, un tuareg también conocido con el nombre de Abu Turab, fue puesto a disposición de la CPI “por las autoridades de Níger y llegó a la unidad de detención de la Corte en Holanda”, según el portavoz de la CPI, Fadi El Abdallah.
El mandato de detención de Al Faqi databa del 18 de setiembre de 2015 pero no se facilitó ningún detalle sobre la fecha o las circunstancias de su arresto.
Crímenes de guerra
Al Faqi está acusado de haber cometido crímenes de guerra por “dirigir intencionadamente ataques contra diez edificios (nueve mausoleos y una de las tres mezquitas más importantes de la ciudad, Sidi Yahia) religiosos y monumentos históricos en la ciudad antigua de Tombuctú”.
Estos ataques "constituyen crímenes graves", declaró el fiscal de la CPI, Fatou Bensouda.
Inscrita en el patrimonio mundial de la Unesco, "la ciudad de los 333 santos" estuvo en manos de grupos islamistas armados entre abril de 2012 y enero de 2013.
Los yihadistas de diferentes movimientos ligados a Al Qaeda, que consideran la veneración de los santos como “idolatría”, comenzaron la demolición de varios mausoleos, incluyendo el de la principal mezquita de la ciudad. Otros mausoleos del siglo XVI también fueron destruidos.
Consultado el alcalde de Tombuctú, Haley Usmane, confirmó las sospechas vertidas contra Al Faqi y se congratuló por su arresto.
"Al Faqi me ha citado varias veces. Es él quien dirigía todas las destrucciones de mausoleos en Tombuctú (...) Destruir un mausoleo es como asesinar a alguien, su historia, su pasado. Como todos los habitantes de Tombuctú, estoy feliz", declaró.
"Brigada de las tradiciones"
Según la CPI, Al Faki era uno de los líderes de Ansar Dine, un grupo islamista radical asociado a la organización Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), y habría sido “una personalidad activa en el contexto de la ocupación de la ciudad de Tombuctú”.
“En estrecha asociación con los líderes de los dos grupos armados” Ansar Dine y AQMI, él “habría estado al frente de una 'Brigada de las tradiciones' (“Hesbah”)” que funcionó entre mayo y setiembre de 2012. La CPI sospecha que él también participó en la ejecución de las decisiones tomadas por el Tribunal Islámico de Tombuctú.
La CPI investiga desde principios de 2013 los presuntos crímenes de guerra cometidos desde enero de 2012 en Mali por diversos grupos armados “que sembraron el terror e infligieron sufrimientos a la población”.
Los yihadistas que controlaban el norte de Mali fueron en gran parte expulsados tras el lanzamiento, en enero de 2013, de una intervención militar internacional liderada por Francia, que actualmente continúa.
Con todo, todavía quedan zonas enteras fuera del control de las fuerzas malienses y extranjeras.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lanzó en 2014 un amplio programa de reconstrucción de Tombuctú y de sus mausoleos, confiado a un grupo de albañiles locales bajó la supervisión del imán de la gran mezquita de Djingareyber.
Según la Unesco, todos los mausoleos (Tombuctú tiene 16) estarán reconstruidos a fines de año.
Los mausoleos de los santos musulmanes
Los mausoleos de los santos musulmanes en Tombuctú, percibidos por la población como protectores contra los peligros en esta mítica ciudad, fueron destruidos por los islamistas radicales en 2012 y ahora reconstruidos por la Unesco.
Ayer, Ahmad Al Faqi Al Mahdi, uno de los jefes de un grupo islamista maliense Ansar Dine, vinculado a Al Qaeda, fue entregado a la Corte penal internacional (CPI) en Holanda, acusado de crimen de guerra por haber participado activamente en la destrucción en 2012 de nueve mausoleos y una mezquita en Tombuctú.
La ciudad cuenta en total con 16 cementerios y mausoleos que eran “componentes esenciales del sistema religioso en la medida en que, según la creencia popular, era la muralla que protegía a la ciudad de todos los peligros”, según la Unesco.
Estos mausoleos se hallan en la ciudad o en cementerios de la periferia, con sus tumbas adornadas de estelas y otras insignias funerarias.
El más antiguo es el del jeque Abul Kassim Atuaty, muerto hacia 1530 y enterrado al oeste de la ciudad junto a 50 ulemas y hombres santos.
Fundada entre los siglos XI y XII por tribus tuareg, Tombuctu es llamada “la ciudad de los 333 santos” que, según un museólogo maliense, son los equivalente de los santos patronos cristianos. La ciudad fue un gran centro intelectual del Islam, y una próspera localidad transitada por caravanas de mercaderes.
La ciudad cuenta con tres grandes mezquitas históricas, entre ellas Sidi Yahia (por cuya destrucción es juzgado Al Faqi), la prestigiosa universidad coránica de Sankoré y otras madrasas (escuelas coránicas), testigos de su brillo intelectual de antaño.
También es célebre por sus decenas de miles de manuscritos, algunos de ellos del siglo XII, y otros de la era preislámica, también atacados por los islamistas.
La Unesco lanzó en 2014 un amplio programa de reconstrucción de mausoleos, confiado a un grupo de trabajadores locales bajo la supervisión del imam de la gran mezquita de Djingareyber. En julio, ocho mausoleos habían sido reconstruidos y, según la Unesco, los trabajos de remodelación habrán terminado a fines de año.