Flybondi lanzó un fuerte comunicado para responder a los dichos del ministro de Transporte Mario Meoni, quien había declarado que la empresa tenía aeronaves antiguas y que había sido citada por la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) para presentar documentación y los controles.
Todo empezó el domingo pasada cuando un avión debió aterrizar de emergencia en Ezeiza por problemas eléctricos. Debido a esto la nave fue retenida durante más de cinco días.
"Desde el 2 de febrero, día en que uno de sus vuelos debió aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por una falla registrada en el indicador de temperatura de un motor, la aeronave Boeing 737-800 NG matrícula HQY quedó demorada por la Justicia. Es importante reforzar que la decisión tomada por la tripulación da cuenta del correcto accionar y de la exhaustiva aplicación del protocolo de seguridad operacional que se activa para estos casos", expresó la empresa.
"A raíz de esta decisión judicial, se inició un proceso de solicitud de información técnica y operativa por parte de los organismos que regulan la industria aeronáutica (JIAAC y ANAC), y con el cual la aerolínea cumplió de manera contundente, y en tiempo y forma con cada uno de los requerimientos", continuó.
"Lamentablemente esto obligó a que la compañía tuviera que realizar una readecuación en toda la programación. Esta afectación de la operación generó cancelaciones y demoras en los vuelos, lo que tuvo un impacto muy negativo en nuestros pasajeros", reconocieron.
Y continuó: "Por otro lado, Flybondi quiere expresar su preocupación por las declaraciones realizadas durante la jornada del viernes 7 de febrero por parte del Ministro de Transporte de la Nación. Las mismas no solo dan cuenta de un desconocimiento del segmento low cost sino también de que tanto en Argentina como en el resto de los países donde existen aerolíneas de estas categorías, ser low cost no implica bajar costos en cuestiones absolutamente primordiales como lo son la seguridad operacional y el mantenimiento adecuado de las aeronaves".
"También en dichas declaraciones, se ponen en duda los controles que los propios organismos que regulan la industria llevan a cabo, ahora y en los últimos dos años. La compañía entiende que no pueden mediar en esto aspectos vinculados con la política de turno, sino el respeto por el trabajo de todos los profesionales, técnicos, inspectores, ingenieros y analistas que integran dichos organismos, y que día a día trabajan con responsabilidad en su tarea de ejecutar los procesos de control, requeridos por las regulaciones y leyes de carácter nacional y en pos de administrar la actividad aérea argentina", concluyeron.