El presidente del Banco Central de Chile, Mario Marcel, afirmó ayer que entre las seis mayores economías latinoamericanas, la de su país ha sido "la menos afectada" en los tres últimos períodos de volatilidad que han afectado a la región.
El presidente del Banco Central de Chile, Mario Marcel, afirmó ayer que entre las seis mayores economías latinoamericanas, la de su país ha sido "la menos afectada" en los tres últimos períodos de volatilidad que han afectado a la región.
Lo anterior "no es fruto del azar, sino de un largo proceso de aprendizaje y perfeccionamiento de políticas macroeconómicas", aseguró Marcel, al exponer en la tercera conferencia anual que la agencia Moody's celebró en Santiago.
En un plano general, Marcel dijo que el ciclo de recuperación tras la crisis financiera internacional y de la zona Euro parece estar concluyendo, con lo cual se ha acercado también el fin de las políticas monetarias expansivas que los bancos centrales del mundo desarrollado han aplicado por casi una década.
Este proceso se ha vuelto más incierto con la aplicación de una política fiscal procíclica en Estados Unidos, lo que ha reducido su sincronía con Europa y Japón, presionando precios claves, advirtió.
Así, aunque las expectativas de crecimiento y condiciones financieras siguen siendo positivas, se hacen más escasas las sorpresas positivas en países desarrollados, las bolsas se ven volátiles y las percepciones de incertidumbre aumentan, añadió.
La incertidumbre internacional, con la aceleración de la normalización monetaria en países desarrollados, y la escalada de los conflictos comerciales, "se ha traducido en una mayor volatilidad de flujos de capitales en el mundo emergente con su respectivo impacto en el tipo de cambio", explicó.
Insistió, en ese contexto, que la economía chilena ha sido la menos afectada en los tres últimos periodos de volatilidad por esa situación entre las seis mayores economías latinoamericanas, pero se preguntó "¿Por qué, si es más abierta al exterior, parece más resiliente a los choques externos?".
Destacó, entre otras razones, que a pesar del bajo ritmo de crecimiento en los últimos cuatro años, "los fundamentos macroeconómicos de la economía chilena se mantienen sólidos".