Expresando su profunda frustración por el estancado diálogo nuclear, el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, advirtió sobre acciones "impactantes'' no especificadas y dijo que su país revelará pronto una nueva "arma estratégica'' al mundo mientras refuerza sus métodos de disuasión nucleares ante la presión "de gánsters'' de Estados Unidos.
Kim dijo además que la nación ya no está obligada a mantener la suspensión autoimpuesta de los ensayos con armas nucleares y misiles balísticos intercontinentales, algo que había sido presentado por su homólogo estadounidense, Donald Trump, como un importante logro diplomático. Pero no dio indicios claros de que la reanudación de las pruebas fuese inminente y pareció dejar la puerta abierta al diálogo.
El mandatario norcoreano aprovechó el estancamiento nuclear para ampliar sus capacidades militares intensificando las pruebas con armas de corto alcance. Se estima que su arsenal incluye ahora entre 40 y 50 bombas nucleares y varios sistemas de entrega, incluyendo misiles con combustible sólido diseñados para esquivar los sistemas de defensa antimisiles, que podrían llegar a territorio continental estadounidense.
Las declaraciones de Kim, publicadas ayer en medios estatales, se realizaron durante una importante reunión de cuatro días del Comité Central del gobernante Partido de los Trabajadores.