Es dueño de una bodega familiar que tiene más de 30 años en el Valle de Uco, Altocedro. Sin embargo, le dio una vuelta de tuerca al negocio de la familia y reenfocó los esfuerzos en vinos de alta calidad, que logran muy buenas referencias en el exterior.
Al margen de su situación personal, Karim Mussi Saffie reconoce los problemas que atraviesa la industria y estima que la mala gestión económica y algunas políticas de Estado han llevado a la vitivinicultura a la crisis.
-Para lo que resta del año, ¿qué expectativas tiene de colocación en el exterior?
-Siempre el cierre de año se presenta con mejores ventas, especialmente a partir de setiembre. De todas maneras, hemos trabajado muy duro en el desarrollo de nuestro plan comercial para evitar esta estacionalidad. El 80% de nuestros productos lo exportamos. Y tomamos al mercado interno como un mercado más dentro de nuestro plan de negocios.
Lo que se nota es que para trabajar, en general, está complicado, principalmente porque toda la parte de servicios se ha visto desgastada por la falta de estructura. Y eso va desde el aeropuerto, pasando por el estado de las rutas, hasta las comunicaciones por celular, que muchas veces se hacen imposibles.
A nuestros proveedores en el invierno no les entregan gas, por lo que nos demoran las entregas, si quiero conseguir insumos importados para mis productos, en muchos casos no lo puedo hacer porque no llegan al país.
A esto hay que agregarle el costo para exportar, las retenciones, las devoluciones de IVA tardías, lo que te cobra el INV para el certificado de aptitud de exportación, las peleas en aduana, todo eso te complica el trabajo de todos los días y hay que concentrarse en otras cosas en vez de en hacer vinos.
-¿Cuáles son los principales inconvenientes a la hora de exportar vinos de alta gama?
-Inflación, costos en dólares, falta de insumos estratégicos, presión impositiva y mala infraestructura en los servicios. Con el alza de los costos, no podemos anticiparnos para planificar de forma exacta, ni tampoco los mercados nos permiten subir los precios para corregir problemas de rentabilidad.
-¿Cómo analiza las ventas para su segmento de precios en el mercado interno?
-El mercado interno está igual de inestable que la economía general. Todo se está nivelando para abajo; por lo tanto, tiene un comportamiento irregular, donde la gente tiene menos plata, y eso se nota. El consumidor ajusta para abajo y nosotros, que estamos en un segmento de vinos altos, lo notamos. Sin embargo, hay que reconocer que el consumo de vinos premium está creciendo.
-Restaurantes y bares, ¿pueden convertirse en una opción?
-No lo veo así. La gente no gasta mucho en los restaurantes. Ese tipo de negocios sigue utilizando como cláusula de ajuste el vino. Hoy los restó, parrilladas y bares tienen cartas con un nivel de recargo en el precio del vino tan abrumante que el consumidor prefiere no tomar vinos o reducir su gasto.
En alguna medida se justifica que sea un poco mas caro, pero en Argentina por un vino te arrancan la cabeza y eso hace que la gente no tome vino en esos canales.
-¿Recientemente abrieron un espacio para el turismo, ¿de qué se trata?
-Es un lugar ubicado muy cerca de la ciudad de Mendoza, donde por primera vez podemos abrir las puertas de nuestra bodega a clientes y amigos. La idea es generar una experiencia única, donde se pueda degustar vinos de distintas regiones vitivinícolas elaborados por un mismo enólogo. El entorno del lugar es muy tradicional mendocino, ubicado en una bodega centenaria del distrito de Coquimbito.
-¿Qué importancia tiene el turismo para ustedes?
-Mucha, construye marca y ayuda a cerrar (o iniciar) un círculo virtuoso entre la relación del cliente con la bodega. La venta directa que nosotros hemos tomado trata de ir dirigida tanto al turismo como al consumidor local, al mendocino. Es decir buscamos que la bodega sea un canal de venta.
Sabemos que es un trabajo que lleva mucho tiempo construir. Además de estar abiertos al turismo con reserva previa, tenemos abierta la bodega al público en horarios comerciales con el fin de que sea un espacio para que vengan a comprar y el cliente consiga vinos que no están en las góndolas, por lo que de esa manera no competís con lo que podés encontrar en la vinoteca.
-¿Qué inversión realizaron?
-La inversión consta de tres etapas, la primera estuvo orientada al reacondicionamiento del lugar, búsqueda del capital humano correcto, compra de mobiliario y material para servicio y degustación. La segunda etapa que acabamos de comenzar está orientada a la promoción y desarrollo del lugar, mientras que la tercera contempla la ampliación de servicios para poder recibir más clientes a futuro.
-¿Se puede desarrollar el canal de venta directa en las bodegas argentinas de la misma forma que se ha hecho en Estados Unidos?
-Seguro, todo sirve y ayuda. Nosotros vendemos vino en la cava de turismo a muchos clientes extranjeros que ya conocen nuestros vinos o, caso inverso, una vez que lo degustan en nuestra bodega, regresan y lo compran en las ciudades donde viven o trabajan.
Las bodegas debemos estar más cerca del cliente, informarlo, educarlo y abrirle nuestras puertas para que pueda sentir que la relación es directa y de largo plazo.
-¿Por qué cree que la vitivinicultura argentina está en crisis?
-Por la mala gestión económica y política del Estado, sumada a la intervención innecesaria en la industria vitivinícola.
-¿Cómo se sale?
-Hay que seguir trabajando con objetivos cualitativos altos y haciendo ver al Estado que no puede ahogar a las pequeñas empresas, especialmente aquellas que general alto valor agregado en períodos largo de inversión.
Perfil
Karim Mussi Saffie tiene 39 años, es enólogo y empresario. Ha presidido Altocedro desde 1999. La bodega se encuentra en su décimo tercer año de vida. En 2007 fue reconocido por el Consejo Empresario Mendocino con el premio Jóvenes Mendocinos Destacados en la categoría Negocios, Logros Comerciales y Económicos. Su Altocedro Reserva Malbec fue elegido como uno de los Wine Spectator 'Top 100' Wines de 2008 y el Año Cero Tempranillo 2009 obtuvo la más alta calificación de su varietal en Argentina.