Godoy Cruz quedó eliminado anoche de la Copa Libertadores en octavos de final ante Palmeiras, con el que perdió 4 a 0 en San Pablo, por la escandalosa sanción de un penal inexistente que cobró el árbitro uruguayo Esteban Ostojich a instancias del VAR en favor del equipo brasileño y que desnaturalizó el posterior desarrollo del encuentro.
Esa primera conquista ocurrida a los 12 minutos del segundo período por una mano presunta de Joaquín Varela que no fue tal, ya que no se pudo comprobar en ninguna de las imágenes televisivas pero igualmente el juez oriental terminó sancionando, desnaturalizó el recorrido del encuentro y perjudicó a los "tombinos".
Es que el resultado final resulta absolutamente engañoso a la hora de analizar lo ocurrido en el encuentro, puesto que sin esa invalorable "ayuda" del árbitro uruguayo a Palmeiras, escolta del Santos del argentino Jorge Sampaoli en el "Brasileirao", a los locales les resultaba prácticamente imposible generar situaciones de riesgo en las cercanías del arco de Andrés Mehring.
"Que querés que haga, si en esta cancha me juego la vida. Disculpame", contó Varela al término del partido que le dijo el árbitro Ostojich.
"Siento bronca por perder un partido como éste en el que nos jugábamos mucho. Pero nos vamos con dolor y también con la tranquilidad de haberlo dado todo", agregó el compatriota de Ostojich, el "Morro" García.
Los penales inexistentes parecen ser un karma por estos días para Godoy Cruz, ya que el sábado anterior también sufrieron un despojo similar en cancha de San Lorenzo, por la Superliga, cuando en el minuto final y con el marcador igualado 2-2 el árbitro Andrés Merlos le otorgó uno a los de Boedo que no había sido infracción y por ello perdió 3 a 2 luego de que Nicolás Blandi convirtiera desde los 12 pasos.