-La cosecha comenzó con quince días de atraso en relación con el inicio de la cosecha 2014. Es por eso que, en la última semana o diez días, el volumen de oferta está por debajo de lo que es habitual para esta fecha, y los primeros duraznos que van saliendo están con una demanda sostenida y precios aceptables.
-Lo poco que se ha ido despachando se ha estado comercializando en Mendoza. Todavía no hemos podido abastecer al Mercado Central de Buenos Aires porque no hay volumen. Creemos que para la última semana de diciembre se va a normalizar la oferta. Habrá que esperar a que se unifique la cosecha, con las variedades que tienen más rendimiento. Ahí se irá viendo cómo evoluciona el mercado.
-¿Habrá posibilidades de exportar?
-Estábamos esperanzados con alguna demanda de Brasil, pero está con bastantes problemas, por lo cual es un mercado que está muy tranquilo. De todas maneras la gente que pueda cosechar, en el caso de frutas de carozo, va a tener un buen año en cuanto a retorno.
Eso sí, habrá que analizar la situación de los productores que por factores climáticos no hayan podido cosechar, para que por lo menos puedan seguir trabajando, con la esperanza de que la próxima temporada recuperen algo de lo perdido, en una actividad que viene con muchos problemas desde hace varios años.
-¿Habrá menos producción esta campaña?
-Consideramos que hay una merma general, provocada por algunas heladas y por una primavera irregular, lluviosa y con temperaturas relativamente bajas. Todo esto se va a notar en el volumen, porque seguramente va a ser menor en algunas variedades. Estas condiciones del clima terminaron afectando el cuaje, provocaron algunas enfermedades, y muy probablemente haya sido motivo del atraso que hubo este año.
A todo eso hay que sumarle el deterioro de la actividad, lo que hizo que algunas hectáreas desaparecieran y, en otros casos, faltaran recursos para trabajar adecuadamente las quintas que quedan en producción. Sería prematuro hablar de cuánto menor será la producción esta temporada.
En un par de semanas, cuando estemos cosechando las variedades de mayor rendimiento, vamos a tener un panorama más claro en ese sentido.
-¿Se puede hablar de precios al inicio de la temporada?
-En realidad, podríamos decir que prácticamente no se ha formado el mercado. Están saliendo las primeras partidas. En un par de semanas más puede haber un panorama más claro de la situación y va a empezar a tomar forma un precio más ajustado a la realidad, tanto para el productor y, obviamente, a la salida de empaque.
Por otro lado, esperemos que no pase lo que ha pasado otros años, que el precio termine deformándose en el último eslabón, donde se aplicaron márgenes excesivamente altos, y el consumidor se retraiga y lo que parecía ser un buen año termine siendo un desastre. Tiene que haber un equilibrio.
-Entonces, ¿los valores van estar sostenidos?
-El panorama para la fruta de carozo, obviamente desde el punto de vista de quienes no hayan tenido pérdidas importantes, va a ser interesante.
Sobre todo porque no sólo en Mendoza hubo problemas. Los productores de Río Negro también han tenido una primavera con condiciones climáticas poco favorables, con lo cual no creo que la oferta -para lo que resta de la temporada- pueda llegar a traccionar los precios muy para abajo.
Dicho de otra manera, creo que la oferta será lo suficiente acotada como para mantener precios firmes.
-¿Cómo cree que van a impactar las primeras medidas que tomó el Gobierno nacional?
-Somos optimistas, pero pensando en el futuro. Porque la actualidad encuentra al sector frutícola de la provincia en muy mal estado. El deterioro que sufrió en los últimos años fue de alto impacto. No se va a recuperar en uno, ni en dos, ni en tres años.
Pero, por lo menos tenemos la esperanza de que las cosas cambien en un futuro mediato, y de esta manera recuperar la producción de duraznos, inclusive de peras y manzanas, que en los últimos años, por factores climáticos y económicos, han estado a un paso de desaparecer como actividad.
No sólo en el sector de la producción primaria, sino también en los galpones de empaque y todos los sectores que trabajan cuando hay buena producción.
Futuro alentador para la fruta de carozo
El presidente de la Aspeff, Juan Riveira, destacó que Mendoza ofrece una oportunidad importante para la fruta de carozo temprana. Explicó que “a raíz de algunos problemas que han tenido otras zonas productoras (que salían con duraznos en una época similar a las zonas tempranas de Mendoza), y considerando que en diciembre hay una demanda importante de frutas de carozo, creemos que las expectativas son favorables”.
Pero advirtió que “deberemos trabajar en la reconversión, incorporando algunas variedades de duraznos en plantaciones nuevas para salir al mercado en diciembre, y otras especies, como el damasco, por ejemplo, como una opción para ampliar la oferta”.
El empresario frutícola planteó su iniciativa “no sólo para atender la demanda interna, porque si tenemos un horizonte más competitivo para exportar, sería una muy buena alternativa para una producción que en los últimos años ha venido en baja”. Recordó que “no hubo nuevas plantaciones, no se dio la reconversión que hubiese sido necesaria, sobre todo en la zona Este”.
Aclaró, no obstante, que “no se hace fruticultura de un año para el otro, esto implica un programa a por lo menos 7 u 8 años, y hay que ver, primero, si están las plantas en los viveros o si hay que desarrollarlas, con los pies adecuados, pero creo que esta es una oportunidad”.