Dicen que la pasión no conoce de limitaciones ni fronteras y la historia de este hincha de Godoy Cruz Antonio Tomba es un claro ejemplo.
Dicen que la pasión no conoce de limitaciones ni fronteras y la historia de este hincha de Godoy Cruz Antonio Tomba es un claro ejemplo.
José Giménez (19) es un joven discapacitado y hace solo unas semanas se enteró de que cumpliría otro de sus sueños: viajar a Perú para ver su querido Godoy Cruz.
La feliz noticia llegó en medio de otra celebración de la familia de Guaymallén. José, el hijo más chico de Pablo y Silvia, logró terminar el colegio secundario.
"Cuando me dijeron que viajaba a Perú no lo podía creer, me emocioné muchísimo", confesó sonriente con su camiseta de Godoy Cruz. "Me lo merecía, no me llevé ninguna materia", agregó entre risas el fanático bodeguero.
José ayer armó sus bolsos y por primera vez se subió a un avión. "No pude dormir de la emoción", reconoció.
Tras tres horas de vuelo ,y un breve descanso, José y su padre Pablo googlearon "hotel Hilton" y , sin dudarlo, se vinieron hasta al bunker tombino en el corazón de Miraflores.
"Todavía ni vemos el mar, antes queremos saludar a los jugadores", aseguró Pablo, papá de José.
José va a las tribunas bodegueras desde los 7 años. Su fanatismo por la azul y blanca es una herencia familiar. "Los Giménez somos tombinos desde siempre. Mi hermano más grande no pudo venir por temas de trabajo", se lamentó.
Pese a que José admira y apoya a todo el plantel, confiesa que tiene una gran debilidad por el goleador uruguayo Santiago "Morro" García. "Yo de acá no me voy hasta tener una foto con él", dijo.
Esta tarde se suman otros tres amigos de José y Pablo y mañana todos, como otros cientos de mendocinos, partirán en caravana al Estadio Nacional de Perú para, desde las tribunas, ayudar a que los dirigidos por Bernardi intenten concretar el difícil objetivo de la segunda fecha del grupo C: derrotar a domicilio al poderoso Sporting Cristal.
"Ganamos, eso es seguro", sentenció otro de los tantos bodegueros que viajaron más de 3.500 kilómetros para ver a Godoy Cruz en Copa Libertadores.