Es el presidente de la Unión Vitivinícola Argentina y dueño de unas de las bodegas más reconocidas de Argentina. Desde su lugar de dirigente, afirma que es necesario utilizar las herramientas que la vitivinicultura ya tiene para equilibrar el mercado. Asegura que se puede seguir colocando vino en el exterior.
-¿Cómo se llega a esta crisis?
-Llegamos a esta crisis ignorando las herramientas que la vitivinicultura generó durante estos años para mantener los equilibrios. La vitivinicultura viene generando herramientas que permiten mantener los equilibrios. Todas las vitiviniculturas del mundo tienen el mismo problema, las crisis son excedentarias.
Esto lo podemos ver en Europa, históricamente la Unión Europea generó herramientas muy costosas como la destilación del vino para mantener el equilibrio, también subsidiaron la erradicación de viñedos, pero hoy entendieron que hay un camino que es menos costoso: la promoción de las exportaciones.
Hoy Europa exporta montos que antes ponía para destilar y erradicar; hoy los pone para promover las ventas de vino en el exterior. Las bodegas europeas en el mundo tienen importantes subsidios para la promoción comercial de sus productos en el mundo.
-¿Cuáles son esas herramientas generadas?
-Las herramientas generadas por el sector para mantener los equilibrios son: el acuerdo Mendoza - San Juan y la promoción del vino en el mercado argentino y del mercado externo.
-¿Por qué se han utilizado mal?
-Creo que se llega a esta crisis porque durante los últimos años los gobiernos provinciales no han tenido la convicción de aplicar el acuerdo como se debe. Entonces hemos tenido una sucesión de errores, con pronósticos mal hechos y con porcentajes aplicados políticamente y no técnicamente como el acuerdo merece.
Evidentemente podemos analizar el último año y ver que hemos tenido errores. Insisto, los errores vienen de varios años de mala aplicación de las herramientas que el sector tiene.
-¿Hay que cobrar la multa a quienes incumplieron el acuerdo Mendoza - San Juan?
-Creo que las leyes en este país están para ser cumplidas. Y el acuerdo Mendoza - San Juan es una ley, que establece que en caso de que no se cumpla con el porcentaje establecido hay mecanismos de sanción. El acuerdo como se ha planteado logra dos cosas: por un lado, el equilibrio por la derivación a mosto, y por otro, la separación de uvas de menor calidad.
El acuerdo es muy interesante porque no tiene costo fiscal. No es serio estar opinando en el último minuto sobre cambiar lo que la ley dice. Mendoza ha venido cumpliendo con una compensación de exportaciones.
La ley tiene mecanismos y se deberán aplicar, las leyes son para que los ciudadanos de un país las cumplamos y con más razón los funcionarios. Lo que hay que hacer es aplicar las herramientas con idoneidad.
-¿Por qué se da esta situación de bajos precios y excedentes?
-La vitivinicultura no tiene una situación de excedentes estructural; hace cuatro o cinco años importábamos vino de Chile. Es decir, la vitivinicultura estaba en equilibrio porque Argentina no tenía vinos. De hecho, el mercado de uvas también se tonificó enormemente, a punto tal que se llegaron a pagar por uvas de altísima calidad hasta un dólar el kilo. Cifras que no eran normales en nuestra vitivinicultura.
Creo que hay que desmitificar algunas falacias: primero, la vitivinicultura no tiene un desequilibrio estructural, tiene una mala aplicación de las herramientas que pudo generar, y segundo, la vitivinicultura tiene mercados posibles.
Por lo tanto, las soluciones a esta crisis pasan por aplicar las herramientas, pero también por emular lo que hacen los competidores en el mundo del vino. Estimular la promoción del vino y generar las condiciones para poder vender más en el mundo.
-¿Qué medidas hay que tomar para retomar el equilibrio?
-Nosotros creemos que hacen falta algunas medidas y lo hemos planteado en el desayuno de Coviar. Necesitamos competitividad. Necesitamos un mejor tipo de cambio para el sector exportador, como por ejemplo, no aplicar las retenciones para la industria; esa es un forma de mejorar el tipo de cambio, o un cambio diferencial para los exportadores de mano de obra intensiva.
También desgravación de impuestos para invertir en el sector, líneas de crédito para terminar la reconversión de la industria; podrían ser opciones. Hay sectores que no se han terminado de reconvertir y hoy deben hacerlo. En el mercado hay lugar para vender vinos de calidad, pero necesitamos una posición que nos permita ser agresivos.
Hasta 2011 crecimos a dos dígito cada año, de allí en adelante se amesetó la curva, pero este año, aun con condiciones adversas, en los vinos embotellados estamos creciendo.
-¿Se puede seguir creciendo en el exterior?
-Argentina tiene un potencial enorme para desarrollar mercados, pero ese potencial enorme requiere de presupuesto. Los presupuestos de Wines of Argentina son muy limitados si los comparamos con los presupuestos de otros países para promoción de sus productos.
Creo que el rumbo que tenemos es correcto, pero necesitamos de algunas medidas positivas, en cuanto a tipo de cambio y al proceso inflacionario, que se planteó en Coviar.
Paralelamente, las vitiviniculturas tienen un problema, que es que cuando pierden sus equilibrios se cae el precio. Por eso las vitiviniculturas del mundo invierten mucho en mantenerlos a base de promoción.
Ley de Uso de Jugos Naturales
La semana pasada se presentó en sociedad un estudio realizado por Coviar y Ubatec, en el que se analizaron variables que pueden intervenir si finalmente se aprueba la Ley de Uso de Jugos Naturales.
“Estamos reclamando una Ley de Usos de Jugos Naturales que no solo ayuda a las economías regionales, sino que también es buena para la salud”, dijo José Zuccardi.
Agregó: “No podemos esperar que esto salga por generación espontánea, necesitamos que las autoridades provinciales y nacionales la militen porque hay que tener en cuenta que se tocan intereses muy importantes, como son los de jarabe de alta fructosa”.