El clásico entre Santos y San Pablo dejó un saldo positivo para el equipo que dirige el argentino Jorge Sampaoli. Tras el empate 1 a 1, e "Peixe" se aseguró su clasificación, como mínimo, a la fase preliminar de la edición 2020 de la Copa Libertadores de América.
Pero más allá de lo sucedido en el campo de juego, todas la miradas estaban puesta las tribunas del Estadio Urbano Caldeira, donde el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro llegó para alentar a su equipo entre aplausos y silbidos.
En la previa del encuentro, en la prensa brasileña sonaron fuertes los rumores de que el ex entrenador de la Selección Argentina había puesto el grito en el cielo por la visita de mandatario y que había comunicado a la dirigencia del club su intención de no saludarlo. Los motivos eran claros: las diferencias políticas que mantiene con el ex militar de ultraderecha.
En la conferencia de prensa post partido, Sampaoli no pudo evitar hablar del tema, pero negó rotundamente todo las versiones: "Esto es democracia y hay que defenderla. Hay que defender la democracia, la libertad. Él tiene derecho a ir donde quiera. No soy quién para impedirlo. En qué cabeza cabe que puedo prohibirle la entrada a alguien, menos siendo de otro país. No soy nadie para no dejar entrar a un presidente", afirmó.
"Más allá de los pensamientos políticos de una persona, lo que hay que defender es la democracia. Me tocó vivir la dictadura en mi país. Miren lo que pasa en Bolivia. En esta democracia que se ha debilitado, no quiero volver a un lugar de persecución que viví en mi infancia", agregó.
En tanto, la dirigencia del Santos emitió un comunicado que ratifica las palabras del entrenador: "En ningún momento el técnico Jorge Sampaoli se ha manifestado en contra de la presencia del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en el partido de este sábado".