7 de agosto de 2014 - 00:00

Israel y Hamas, sin acuerdo sobre la duración de la tregua

Emisarios de ambos bandos negocian en Egipto si prolongar el frágil alto el fuego en forma indefinida. Los gazatíes vuelven a su vida cotidiana y emprenden la reconstrucción.

Israel dijo anoche que acepta una prolongación incondicional del alto el fuego pero Hamas afirmó que los negociadores israelíes y palestinos en El Cairo no han cerrado ningún acuerdo para prolongar la tregua vigente desde el martes en la franja de Gaza.

“Israel no ve ningún problema en que el cese el fuego sea prolongado sin condiciones”, indicó a un alto responsable israelí. Sobre la duración de esta prolongación, esta fuente dijo que podría ser ilimitada. Sin embargo, el subdirector de Hamas, Musa Abu Marzuk, que participa en negociaciones indirectas con Israel en El Cairo, indicó que “no hay un acuerdo con Israel sobre una prolongación del cese el fuego” en Gaza.

Israel y la organización islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza, acordaron desde el martes a las 8 hora local, un alto el fuego de 72 horas en Gaza, devastada tras casi cuatro semanas de ofensiva israelí.

Paralelamente, enviaron delegaciones a El Cairo para intentar negociar los términos de una tregua duradera en conversaciones indirectas a través de Egipto, mediador habitual de estos conflictos como gran vecino y uno de los dos únicos países árabes en haber firmado un acuerdo de paz con Israel.

Por otra parte, Israel se defendió ayer contra las fuertes críticas internacionales sobre los importantes medios militares empleados en Gaza y las pérdidas humanas y materiales causadas.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu convocó una conferencia de prensa en la que afirmó que la operación israelí fue "justificada" y "proporcionada" a la amenaza que representa Hamas, aunque esto no resta nada al "profundo pesar" que siente por las pérdidas civiles.
"Hamas es el responsable"

"Hamas es el responsable de la destrucción y de los muertos" en la Franja de Gaza, aseguró el primer ministro ante la prensa, y volvió a acusar a este movimiento islamista de disparar cohetes desde escuelas y hospitales, y de utilizar a los civiles como "escudos humanos".
"La tragedia de Gaza es que está dirigida por Hamas", sostuvo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estimó ayer  que los habitantes de la Franja de Gaza necesitan “esperanza” y no pueden sobrevivir mucho tiempo aislados del mundo.

“No tengo ninguna simpatía por Hamas pero sí la tengo por la gente que sufre en Gaza”, dijo Obama en el discurso de clausura de la cumbre EEUU-África en Washington. Obama recalcó que el objetivo a corto plazo es que el alto el fuego perdura y Gaza “pueda comenzar el proceso de reconstrucción”.

La ofensiva militar lanzada por Israel el 8 de julio para poner fin a los disparos de cohetes contra su territorio y destruir la red de túneles que permite las infiltraciones en su territorio terminó con la vida de 1.875 palestinos, incluidos 430 niños y adolescentes, según el ministerio palestino de Sanidad. En el lado israelí, murieron 64 militares y tres civiles.

La guerra pulverizó también la economía, ya de por sí debilitada, de este pequeño territorio de 360 km2 en el que 1,8 millón de personas intentan sobrevivir al bloqueo impuesto por Israel.

Los gazatíes tenían esperanzas de que esta vez la tregua sea respetada. Los habitantes volvieron a abrir los mercados y bancos. Los pescadores volvieron a salir al mar por primera vez en semanas.

Los servicios de emergencia seguían despejando las calles y buscando entre los escombros cuerpos aún no recuperados en Shejaiya y Juza. Ahora, los gazatíes deberán reconstruir.

“Miren mi casa, está pulverizada”, lamentaba Musa Abu al Rus. “¿Cómo mis hijos van a poder vivir aquí? Espero que la tregua sea respetada y que viviremos en paz”, añadió este padre de familia.

Esa es la misión de los representantes israelíes y palestinos enviados a El Cairo, que deben transformar esta tregua de 72 horas en una tregua duradera.

Las negociaciones se anuncian complicadas, con exigencias a primera vista irreconciliables y una multitud de actores con intereses divergentes. El levantamiento del bloqueo de Gaza figura entre las prioridades de los palestinos, mientras que Israel insiste en su exigencia de seguridad.

La negociación: posiciones aparentemente irreconciliables

Los israelíes y los palestinos presentes en El Cairo para intentar llegar a un acuerdo de alto el fuego duradero tienen exigencias aparentemente irreconciliables, en particular sobre el bloqueo que asfixia a Gaza.

BLOQUEO

Los palestinos exigen que se levante el bloqueo terrestre y marítimo de Gaza que les impone Israel desde 2006, el cual se reforzó en 2007, cuando Hamas, vencedor en las elecciones legislativas de 2006, tomó el control de este territorio palestino.

Las restricciones en materia de importación de alimentos y materiales de construcción se atenuaron en 2010, ante reclamos internacionales consecutivos al ataque israelí contra una flotilla propalestina que intentaba romper el bloqueo, con un saldo de nueve muertos.

El bloqueo se atenuó nuevamente tras la muerte de más de 150 palestinos en bombardeos llevados a cabo por Israel en noviembre de 2012, cuando también se registraron seis muertos israelíes, dos de ellos militares, como consecuencia de cohetes disparados desde Gaza.

PASO FRONTERIZO DE RAFAH

Los palestinos piden que se vuelva a abrir el paso fronterizo de Rafah con Egipto, el único que Israel no controla.

Los habitantes de Gaza tienen sólo tres pasos fronterizos que comunican con el mundo exterior, uno con Egipto y dos con Israel (uno para las personas y otro para las mercancías). Otros pasos se han cerrado o están reservados al ejército israelí.

Egipto mantiene cerrado el paso de Rafah casi permanentemente desde que el ejército egipcio derrocó al presidente electo Mohamed Mursi, miembro de los islamistas Hermanos Musulmanes, en julio de 2013. Desde entonces, las relaciones con Hamas se deterioraron. Egipto, único país árabe, junto con Jordania, que firmó un acuerdo de paz con Israel, destruyó numerosos túneles excavados por los palestinos bajo la frontera.

DESMILITARIZACIÓN

Israel dice estar dispuesto a atenuar el bloqueo, pero sigue repitiendo que su principal preocupación es su seguridad.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu exige que se desmilitarice la Franja de Gaza, antes de aceptar que se reconstruya el territorio palestino. Hamas rechaza esta condición.

Netanyahu reclama un control estricto de todo lo que entra en el territorio palestino, con la esperanza de que haya un control internacional del uso de los materiales previstos para la reconstrucción, con el fin de que no sirvan para construir de nuevo los túneles que el ejército israelí acaba de destruir.

PRESOS

Hamas exige la liberación de unos 60 presos palestinos que ya habían sido liberados en 2011, en el marco de un canje por un soldado israelí secuestrado, los cuales volvieron a ser encarcelados en junio, después del secuestro y el asesinato de tres jóvenes israelíes en Cisjordania ocupada. Israel rechaza esta reivindicación.

LA AUTORIDAD PALESTINA

Oficialmente, Hamas y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) del presidente palestino Mahmud Abas, negocian juntos en El Cairo. Ambos movimientos formaron un gobierno de unión en junio, tras un acuerdo de reconciliación.

Algunos ministros israelíes querrían que Abas vuelva a controlar la Franja de Gaza, pero Netanyahu ve con malos ojos este proyecto, ya que rompió sus relaciones con el presidente palestino, tras su reconciliación con Hamas.

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