Israel efectuó ayer bombardeos contra una infraestructura militar en el oeste de Siria, donde murieron dos personas, en una zona donde el gobierno sirio ha sido acusado de desarrollar armas químicas.
Israel efectuó ayer bombardeos contra una infraestructura militar en el oeste de Siria, donde murieron dos personas, en una zona donde el gobierno sirio ha sido acusado de desarrollar armas químicas.
Desde el inicio del conflicto en Siria en 2011, Israel ha llevado a cabo varios ataques contra posiciones sirias y del Hezbolá libanés, que lucha al lado del gobierno de Damasco.
La zona que fue blanco de los ataques de ayer, señalados por el ejército sirio, está situada al norte de Masyaf, entre la ciudad de Hama (centro) y la ciudad costera de Tartús, donde Rusia -aliada del gobierno de Bashar Al Assad- tiene una base naval. Tiene una instalación militar que sirve de campo de entrenamiento y alberga una rama del centro de investigaciones y de estudios científicos (SSRC).
“Aviones israelíes dispararon varios misiles ayer a las 2.42 locales (20.42 argentina) desde el espacio aéreo libanés contra una de nuestras posiciones militares cerca de Masyaf, que provocó daños materiales y la muerte de dos personas que estaban en las instalaciones”, informó el ejército sirio en un comunicado ayer.
“El ejército sirio advierte contra las graves repercusiones de estos actos de agresión en la seguridad y la estabilidad de la región”, agregó el texto.
El ministerio de Relaciones Exteriores sirio, en un mensaje enviado al Consejo de Seguridad de la ONU, acusó a Israel de “proteger terroristas” con este ataque.
“Es inaceptable que el Consejo de Seguridad no haya tomado aún ninguna medida para que cesen estos ataques”, indicó.